El gasto del gobierno para pensiones y jubilaciones contributivas y no contributivas absorbe cada año una porción más alta del presupuesto público; en 2018 significaban 14.8 por ciento del gasto total y el año pasado representaron 21.8 por ciento.
Indicadores de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) reportan que durante el año pasado, las erogaciones en pensiones contributivas y no contributivas sumaron 2 billones 94 mil 82 millones de pesos, mientras que durante 2018 se contabilizaron 828 mil 306 millones de pesos.
Los indicadores de finanzas públicas de la dependencia muestran que en 2026 el gasto programado para pensiones contributivas totalizó un billón 611 mil 221 millones de pesos. Por su parte, el gasto para la pensión no contributiva para Personas Adultas Mayores, implicó en ese año una erogación de 482 mil mil 862 millones.
En el Informe de Finanzas Públicas y Deuda Pública del cuarto trimestre de 2025, Hacienda precisó que el mayor gasto en pensiones se debe a la contraprestación de las aportaciones y al apoyo a los derechos adquiridos por los trabajadores.
Menor margen fiscal en México
En un reporte, el CIEP destacó que el hecho de que las pensiones absorban ya casi una cuarta parte del presupuesto nacional, limita los recursos disponibles para áreas fundamentales como salud, educación e inversión pública.
“Con un espacio fiscal de apenas el 1.5 por ciento del PIB, el margen para atender otras necesidades es cada vez más estrecho”, enfatizó en un análisis.
Mientras otros países ajustan la jubilación según la longevidad, en México las edades se mantienen fijas o incluso disminuyen, subrayó.
El reporte detalló que el año pasado el gasto en desarrollo social aumentó 2.7 por ciento real anual, con lo cual alcanzó un máximo histórico de 13.1 por ciento del PIB en México, permitiendo fortalecer de manera sostenida la cobertura de los Programas para el Bienestar con recursos por 794 mil millones de pesos.







