México acumula más de 5.2 millones de casos confirmados de covid-19 desde el inicio de la pandemia y tiene documentados, oficialmente, más de 312 mil decesos.
En la tercera semana de enero se alcanzó el pico de contagios de la cuarta ola pandémica, cuya cresta fue pronunciadamente ascendente desde finales de diciembre ante la propagación de la variante ómicron.
El miércoles 9 de febrero, el número de casos diarios confirmados llegó a 29 mil 474 en promedio semanal, que está 40 por ciento por debajo de 49 mil 322 del pasado 25 de enero, que hasta ahora es la cifra más alta en lo que va de la pandemia, según el seguimiento de Our World in Data.
Sin embargo, no pasa lo mismo con las muertes por SARS-CoV-2 en el país, que aún no habrían alcanzado su pico en esta ola de ómicron.
El jueves pasado la Secretaría de Salud reportó 927 defunciones más a causa de la enfermedad, siendo el registro más elevado para un día de esta cuarta ola, que sigue presente.
El martes previo, en la conferencia matutina del presidente López Obrador, el subsecretario Hugo López-Gatell informó de una reducción en los contagios, por lo que “la cuarta ola de covid-19 en México va a la baja”.
No sólo eso, sino que “lo más probable es que la trayectoria se mantenga de esa forma hasta su completa reducción o desaparición”.
Sobre el mismo tema, el exsecretario de Hacienda, Arturo Herrera, apuntó que la información reciente parece corroborar en México el patrón que ómicron sigue en otros países: tres semanas de crecimiento acelerado hasta su pico y después tres de caída.
“Si esto sigue así, podríamos esperar que en 2 o 3 semanas los contagios bajen a los niveles de noviembre”, anticipó vía Twitter.
Respecto a las defunciones, López-Gatell dijo que hay un periodo de 21 días en promedio –equivalentes a tres semanas– entre la reducción o aumento de los casos y el cambio correspondiente en la mortalidad.
“Esto es lo que a veces desconcierta a algunas personas, que no entienden por qué a pesar de que habíamos dicho que la epidemia va a la baja, se aprecia todavía un incremento en la mortalidad, (pero) es por este desfase”.
El subsecretario de Salud destacó que, al comparar la segunda ola –hasta ahora la más severa– con la cuarta, hay una reducción del 72 por ciento en la mortalidad.
Recordó que desde que apareció ómicron a finales de noviembre en Sudáfrica, había elementos de evidencia que sugerían una variante más transmisible, pero mucho menos virulenta.
Al cierre de esta semana, la incidencia de defunciones por cada 100 casos de covid-19, que representa también la tasa de letalidad, bajó a 5.9 por ciento desde 7.6 por ciento en diciembre.
No obstante, es sólo la segunda más alta después de la del 6.1 por ciento de Perú, que está a la cabeza, junto con México, del ranking mundial de tasa de defunciones por covid-19 proporcionalmente a sus casos confirmados.
La aplicación de vacunas, tanto el esquema completo como la dosis de refuerzo, está ayudando a disminuir la severidad de la pandemia sobre la salud de la población.
Aun así, todavía hay alrededor de 42 millones de mexicanos que no han recibido ni una dosis de la vacuna contra covid-19.
Si bien la cuarta ola de contagios a nivel nacional empieza a desvanecerse, no puede descartarse la aparición de nuevas variantes del virus.
Los riesgos por nuevas olas de contagio siguen latentes mientras no se alcance la inmunidad de rebaño.
Una buena…
La semana cerró con la buena noticia de que la producción industrial en el país sigue recuperándose.
De acuerdo con el INEGI, en diciembre pasado la actividad industrial repuntó 1.2 por ciento respecto a noviembre, siendo su mayor avance mensual desde septiembre de 2020.
El indicador mensual estuvo impulsado por el desempeño de las manufacturas, pese a que aún prevalecen disrupciones en las cadenas globales de suministro y escasez de ciertos insumos.
La producción industrial alcanzó una recuperación de 98 por ciento respecto al nivel observado en febrero de 2020.
Por su parte, la actividad manufacturera ya superó el nivel observado previo a la pandemia, por lo que registra una recuperación total.
El reto es que se mantenga el repunte de la industria mexicana.
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