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El ‘despertar’ de la inversión… ¡por fin!

La buena noticia es que los indicadores de oferta y demanda confirman una reactivación de la inversión productiva en el país.

El Plan México es la estrategia del gobierno federal para detonar el crecimiento económico del país y elevar su potencial en los años siguientes.

Entre las metas centrales del Plan destacan poner a México en el ‘top 10’ de economías globales, elevar la inversión como proporción del PIB a 25 por ciento en 2026 y a 28 por ciento en 2030, generar 1.5 millones de empleos especializados y alcanzar un crecimiento sostenido de largo plazo de 3 por ciento anual.

Entre las variables que, desde la perspectiva del gobierno, ayudarán a sostener esos objetivos, están 29 polos del desarrollo económico para el bienestar.

En su Segundo Informe de Gobierno, la presidenta Sheinbaum dijo que se publicaron dos decretos con incentivos para la inversión privada, en particular para 25 polos del desarrollo, de los cuales 10 ya están en proceso de desarrollo.

Pues bien, en el primer trimestre de 2026, la inversión total representó 21.2 por ciento del PIB, su nivel más bajo desde el segundo trimestre de 2021, según el análisis del observatorio económico México, ¿cómo vamos?

Los datos del segundo trimestre del año, sobre la base de los indicadores de oferta y demanda de bienes y servicios en el país, publicados este viernes por el INEGI, muestran una recuperación de la inversión a 21.8 por ciento del PIB. Pero para un periodo comparable, es la más baja desde 2021.

De lo anterior se advierte que la inversión aún está lejos de converger a la meta inicial del Plan México, que difícilmente se cumplirá este año.

La buena noticia es que los indicadores de oferta y demanda confirman una reactivación de la inversión productiva en el país.

En el periodo abril-junio de 2026 y con cifras desestacionalizadas, la formación bruta de capital fijo, que mide el comportamiento de la inversión, repuntó 4.3 por ciento a tasa trimestral, después de una caída previa de 0.9 por ciento, siendo su mayor avance desde principios de 2023.

Y en su comparación anual, la formación bruta de capital fijo creció 3.5 por ciento, lo que puso fin a seis trimestres consecutivos en contracción.

Sobre el origen de la formación bruta de capital fijo, la inversión privada aumentó 4.3 por ciento trimestral y 1.9 por ciento anual, mientras que la pública se incrementó 4.4 por ciento trimestral y 14.7 por ciento anual.

En el segundo trimestre del año, el componente privado representó el 85.8 por ciento de la inversión total en México y el público, el restante 14.2 por ciento.

Otra información de los mismos indicadores de oferta y demanda de bienes y servicios revela que la inversión ya no resta en contribución al PIB, sino que ya aporta al crecimiento de la economía mexicana, así sea marginalmente.

En términos anuales y sobre la base de cifras originales, el PIB registró un crecimiento de 2.1 por ciento anual en el segundo trimestre de 2026.

Además, acumuló un crecimiento de 1.1 por ciento en el primer semestre del año contra el mismo lapso de 2025.

La formación bruta de capital fijo se incrementó 3.9 por ciento anual en abril-junio y puso fin a cinco trimestres en retroceso, aunque avanzó sólo 0.3 por ciento anual en enero-junio.

La inversión contribuyó con 0.9 puntos al crecimiento del PIB en el segundo trimestre y aportó 0.1 puntos a la expansión de la economía en la primera mitad de 2026.

El repunte del segundo trimestre rompe la trayectoria descendente de la inversión productiva y, gráficamente, parece aportar evidencia suficiente de un cambio de tendencia al alza. Ojalá.

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