En los mercados financieros internacionales predomina una alta incertidumbre asociada a la pandemia ante la rápida propagación de la variante delta del virus SARS-CoV-2.
Las autoridades chinas ordenaron detener temporalmente las operaciones en el puerto de Alashankou en la prefectura autónoma de Bortala Mongol, región autónoma de Xinjiang Uygur del noroeste de China, luego de los informes de tres nuevos casos de covid-19.
Hay un nuevo episodio de aversión al riesgo en los mercados ante la persistencia de la pandemia, que se ha vuelto más difícil de controlar con la propagación de la variante delta, que representa un riesgo cada vez mayor en Estados Unidos.
En muchos países el ritmo de contagios ya está por arriba del registrado durante la segunda ola, pese a la mayor disponibilidad de vacunas, cuya capacidad de resistencia está siendo puesta a prueba por las mutaciones del virus.
México está a nada de los 3 millones 200 mil casos positivos desde el inicio de la pandemia y esta semana superó los 250 mil decesos oficiales.
Lo peor es que todavía no se puede decir que ya se alcanzó el pico de contagios en el país de esta tercera ola con cresta ascendente.
Si bien la tasa de fatalidad –muertos por contagiados– se redujo de 9.4 por ciento en la primera semana de junio a 7.9 por ciento en esta semana, continúa en niveles elevados y mantiene a México en primer lugar mundial.
El hecho es que la pandemia sigue causando daños graves en términos de salud y continúa siendo el reto más importante para la actividad económica del país.
Hay incertidumbre sobre la recuperación de la economía mexicana, que camina sobre la ‘cuerda floja’, pues al impacto de la pandemia se suman los cuellos de botella en el proceso de vacunación y los efectos de la escasez de semiconductores que se resienten en la producción automotriz, entre otros factores de riesgo.
De extenderse el rebrote de contagios por un periodo difícil de precisar, habría una contracción de la actividad económica en el tercer o cuatro trimestres del año y se pondría en riesgo la recuperación esperada.
El consenso de los analistas encuestados por Citibanamex anticipa ahora un crecimiento de la economía mexicana de 6.1 por ciento para este año y de 3 por ciento para 2022.
¿Cuánto se podría ajustar el crecimiento esperado con la tercera ola? Aún es muy incierto, pero algunos analistas creen que el impacto negativo sobre la actividad económica podría ser hasta de medio punto.
La expectativa de un crecimiento por arriba de 6 ciento anual parece optimista, pues la pandemia está lejos de ser contenida y la vacunación es insuficiente frente al tamaño del reto de inmunización.
Más allá de eso, aun con un crecimiento de 6 por ciento al cierre de 2021, el PIB se ubicaría 3 por ciento por debajo de su nivel de 2019, antes de la pandemia.
Si bien ya no habrá cierres absolutos de actividades económicas y sociales, como lo determinaron las autoridades federales de Salud, las afectaciones de una crisis sanitaria cada vez más prolongada serán inevitables.
La economía mexicana está resistiendo la tercera ola de contagios de covid-19, pero la evolución de la pandemia tiene implicaciones negativas en las expectativas de crecimiento para los últimos meses del año.
Se prevé que en los datos de este agosto se empiece a reflejar el impacto a la baja del cambio en la situación epidemiológica del país sobre la actividad económica, principalmente en el mercado interno.
Hay que estar conscientes de que la recuperación total de México aún está lejana y se encamina a desacelerarse a partir del próximo año, pues el rebote del PIB de 2021 en realidad está sobreestimando el crecimiento potencial.