Las noticias positivas sobre la actividad económica en México generaron un cambio en las perspectivas de crecimiento para este año, que siguen sujetas a un alto grado de incertidumbre.
Esta semana, primero el subsecretario de Hacienda, Gabriel Yorio, dijo que, según sus modelos, la economía mexicana crecerá alrededor de 6.5 por ciento en este año y que la recuperación de los niveles previos a la pandemia será antes de lo esperado.
Después el Banco de México anunció que su escenario central para 2021 anticipa un crecimiento económico de 6 por ciento, aunque considera que podría ubicarse hasta en 7 por ciento, si bien persisten riesgos para la recuperación.
Más allá de que las estimaciones oficiales sean más altas cada vez, no hay que olvidar que, derivado de la pandemia de covid-19, en 2020 la economía se contrajo 8.3 por ciento, según los datos revisados del INEGI.
El ‘efecto rebote’ asociado a una muy baja base de comparación anual explicaría una buena parte del crecimiento proyectado para 2021.
En el informe trimestral de inflación que presentó Banxico en la semana, se anticipa un crecimiento de sólo 3 por ciento en 2022, por lo que el ‘efecto rebote’ perderá fuerza para el próximo año:
“La previsión para 2022 mantiene la perspectiva de una convergencia hacia un crecimiento inercial en ese año”.
Banxico estima que, de materializarse un crecimiento en 2021 cercano a 7 por ciento, la actividad económica recuperaría en el último trimestre del año el nivel observado al cierre de 2019.
Pero con un crecimiento de 6 por ciento, la recuperación se daría hasta el segundo trimestre de 2022.
En cualquier caso, Banxico advierte que los principales riesgos para el crecimiento están asociados a la evolución de la pandemia, que aún no se disipa, así como a posibles retrasos en el programa de vacunación.
Si bien el miércoles pasado se superó el millón de dosis aplicadas en un día, el avance en el proceso de vacunación es todavía insuficiente.
Con las dosis entregadas en el país esta semana, se han recibido 42.3 millones de vacunas contra covid-19. De éstas, se han aplicado casi 33.8 millones de dosis en 23.7 millones de personas.
Pero sólo hay 13.8 millones de personas con esquema completo de vacunación, que representan 27 por ciento de la población mayor de edad.
Ayer, en la víspera de la jornada electoral, se anunció que la Ciudad de México y el Estado de México pasarán a semáforo verde la próxima semana, lo que incrementará la movilidad de las personas en la Zona Metropolitana del Valle de México.
Bajo el lema ‘reactivar sin arriesgar’, la capital del país reanudará las clases presenciales, permitirá un aumento de aforo al 60 por ciento en hospedaje de hoteles y al 50 por ciento en centros comerciales y tiendas departamentales, así como la apertura de los restaurantes hasta las 0:00 horas en espacios interiores.
La CDMX y el Estado de México regresaron a semáforo rojo el pasado 19 de diciembre ante el recrudecimiento de la pandemia en la ZMVM entre finales de 2020 y principios de 2021.
De punta a punta, les tomó cinco meses y medio pasar del semáforo rojo, que implicó suspender temporalmente todas las actividades no esenciales, al verde, que representa riesgo bajo de contagio, pero no significa la terminación de la pandemia.
Pasando por el naranja y amarillo, es el avance más rápido y significativo desde que inició la pandemia en marzo de 2020.
Ayer, el subsecretario Yorio consideró probable que entre septiembre y diciembre próximos se concrete la apertura total de los sectores económicos, incluidos los que presentan un rezago.
La reapertura total beneficiará a las actividades que requieren y dependen de la interacción social, como el comercio, los restaurantes, hoteles, cines y teatros, entre otras, donde aún no se alcanzan los niveles previos a la pandemia.
Si bien es importante retomar una senda de crecimiento y recuperar los niveles previos a la pandemia a un ritmo más acelerado, la normalización de actividades no debe implicar que se ponga en riesgo la salud y la vida de las personas.
Aún hay que limitar la movilidad en espacios públicos y mantener las medidas sanitarias y de distanciamiento social, aun si se está vacunado.