La Feria

Morena, ese régimen de  humanismo carcelario

No checa que nos digan que en sólo dos años hay 52 por ciento menos de homicidios, pero, muchachitos, necesitamos más cárceles.

El gobierno que presume cada 15 días, y hasta más seguido, que logró contener y revertir –sin mencionar ni por asomo esos verbos, pues ni modo de molestar ni con una sombra de crítica a Palenque– la crisis de seguridad, hoy nos dice que necesita seis cárceles.

Algo no checa. Y eso que no checa es lo que dice Morena y lo que ahora quiere, porque no insistiré en lo que ayer citaba aquí de la especialista Elena Azaola sobre la falta de presupuesto para las cárceles, el desgobierno de los reclusorios, su ensañamiento con los más pobres y el tener masas sin sentencia, etcétera, etcétera.

No checa que nos digan que en sólo dos años hay 52 por ciento menos de homicidios, pero, muchachitos, necesitamos más cárceles.

No checa que sigan defendiendo que eso del sexenio anterior del “Abrazos, no balazos”, pero jóvenes construyendo o no el futuro, les esperan en un par de añitos seis nuevecitas cárceles por cortesía de esos que promueven que el mexicano es un pueblo bueno, bueno.

No checa que, además del recuento estadístico triunfalista de las mañaneras, con delitos de alto impacto que este sexenio bajan a un ritmo que desafía la gravedad, nos digan que todo es también resultado de “atender las causas”, pero que, por si las flies, más celdas.

No checa que el equipo de seguridad pública que decidió que mejor le regalaba a Donald Trump a los 92 criminales (procesados o en trámite de juicio) diga que necesita más prisiones. Para qué, si cuando agarren a otros ya se tiene puente aéreo a USA para presos VIP.

¿Queremos más cárceles, pero nuestro flamante sistema de procuración de justicia suelta al piloto del rapto de El Mayo?

Ese mismo sistema de justicia, que no encuentra para un citatorio al almirante Ojeda, ¿quiere más cárceles? Mejor que compren acciones en clubes de golf donde luego no se les esconden los que la FGR no anda buscando.

Para qué servirán seis cárceles más en un país donde, mientras Estados Unidos encuentra sospechosas las operaciones del exesposo de la gobernadora de Baja California, Marina del Pilar, la Fiscalía General de la República ni lo cita, ni lo entrevista, ni nada… En una de esas se quedan vacías las flamantes nuevas instalaciones carcelarias.

Necesita seis cárceles nuevas un país donde le dieron la seguridad de un estado como Tabasco a un operador de La Barredora, pero el gobierno de ese mismo país no se interesa en preguntarle a quien ahí lo puso, a Adán Augusto López, que era el gobernador, sobre ese pequeño fallo de gestión pública.

¿Necesitamos más cárceles o más peritos que ayuden a desentrañar –a fin de hacer justicia– los terribles secretos de campos de exterminio como el rancho Izaguirre, de Teuchitlán, Jalisco?

¿Urgen cárceles o urgen funcionarios que acompañen y protejan –ambas cosas– a las madres buscadoras cuando se aventuran en la búsqueda de sus hijas e hijos? ¿Se necesitan barrotes y concreto, o modernos centros de identificación forense?

De qué nos van a servir las cárceles cuando próximamente, de nueva cuenta, los delincuentes en Morelos, como pasó este fin de semana, derroten al Estado y lo obliguen a liberar a un delincuente cuyos cómplices fueron capaces de atemorizar al gobierno más democrático.

¿El humanismo mexicano era esto, más presos, muchos más, y ahora más cárceles?

¿Quién puede estar tranquilo de que habrá más cárceles justo cuando vimos que a un opositor como Ernesto Ruffo lo mandaron directito al Altiplano por un caso judicial que, en efecto, como resolvió un juez, puede llevarse en arresto domiciliario?

Qué buena idea anunciar lo de las cárceles justo estos días en que en Jalisco vemos a bomberos convertidos en antimotines aplacando a manguerazos a manifestantes. ¿Qué sigue: los policías de tránsito de celadores de crujías?

Las y los policías de la CDMX no tienen fondo para el retiro en cantidades suficientes, les hacen pasar cosas indignas al intentar pensionarse, ¿pero el tema es tener más reclusorios?

Qué bonitas se van a ver las nuevas seis cárceles. Seguro hasta invitan a la nueva Suprema Corte el día del corte (corte, corte) del listón.

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