Trópicos

¿A qué va Sheinbaum a Barcelona?

Claudia Sheinbaum, como ya lo adelantó, no fue invitada por el gobierno español, sino que solo participará dentro de una plataforma ideológica de ‘centro izquierda’.

Es importante darle seguimiento al viaje de la presidenta Claudia Sheinbaum a España, porque será el primero de ella a Europa después de cumplir año y medio en el máximo poder en México.

Se da en medio de una supuesta reconciliación con la nación ibérica, después del enfriamiento diplomático que lo llevó Andrés Manuel López Obrador por diversos caprichos.

Ojalá sea el inicio de múltiples viajes de Sheinbaum por el mundo para construir redes de aliados que generen proyectos económicos, políticos, sociales y culturales, en serio.

Lamentablemente, este viaje a Barcelona no será el caso, ya que los resultados esperados en el evento “Global Progressive Mobilisation” serán meramente ideológicos, por lo que no servirían de mucho para el desarrollo de México; al contrario, participar en este tipo de plataformas podría sumar más problemas que beneficios.

El anfitrión del evento en Barcelona es el Partido Socialista Obrero Español (PSOE), cuyo líder es Pedro Sánchez.

Actualmente vive una de sus peores crisis como presidente del gobierno, por un lado, visiblemente deteriorado entre la opinión pública española, pero también en el exterior, al soportar tres frentes de fuego diplomático, los dos primeros contra Israel y Estados Unidos, tras su definición en el conflicto con Irán, y al mismo tiempo, se ha vuelto un país incómodo dentro de la Unión Europea, ya que sus principales economías, Alemania y Francia, han gestionado de forma distinta el conflicto en Oriente Medio y su relación con Estados Unidos.

Bajo este contexto se realizará esta autodenominada “cumbre de líderes progresistas”, dentro del “Global Progressive Mobilisation”, con mandatarios que ya van de salida, como lo es el presidente de Colombia, Gustavo Petro, quien concluye su gestión en agosto, mientras que otro, como Luiz Inácio Lula da Silva, buscará la reelección en Brasil en diciembre a sus 80 años.

Pero no serán los únicos participantes dentro de esta plataforma que tiene como objetivo “hacer que las soluciones progresistas sean visibles y creíbles, demostrando que son la clave para la prosperidad de la humanidad”, que durará dos días entre paneles, talleres y una plenaria bajo el nombre de Salvador Allende.

En su logística, habrá “rooms”, es decir, cuartos con nombres que homenajean a diversos intelectuales, artistas o políticos, como Hannah Arendt, Frida Kahlo, Nelson Mandela o Ernest Lluch.

Por ejemplo, dentro de esos “rooms” participarán diversas personalidades como Stefan Löfven, exprimer ministro de Suecia; Janja Lula da Silva, esposa del presidente brasileño; el expresidente español, José Luis Rodríguez Zapatero; Roberto Gualteri, alcalde de Roma; además de eurodiputados, miembros del Parlamento Europeo, líderes partidistas o bien representantes de asociaciones como la Fundación Pablo Iglesias, la estadounidense Global Progress Action o la Fundación Gates.

Llama la atención que en la lista de invitados reflejada en su página web, aún no aparezca (hasta ayer martes) la imagen y semblanza de Claudia Sheinbaum.

Dentro del apartado de ponentes, “líderes mundiales, activistas y pensadores que dan forma al movimiento progresista” es encabezado por Pedro Sánchez, Luiz Inácio Lula da Silva, Stefan Löfven, Cyril Ramaphosa, presidente de Sudáfrica, Mia Amor Mottley, primera ministra de Barbados, Yamandú Orsi, presidente del Uruguay, António Costa, presidente del Consejo Europeo, y Gustavo Petro, en una larga lista de políticos y activistas que participarán.

Tampoco se anuncia la presencia de Gabriel Boric, expresidente chileno, sobre quien la mandataria se refirió, apenas el lunes, como el impulsor original de estas reuniones. Todo lo contrario, “Pedro Sánchez y Stefan Löfven lanzaron Global Progressive Mobilisation”, según afirma información oficial.

Por cierto, dentro de la lista de participantes de varias partes del mundo, sí aparecen la priista Beatriz Paredes Rangel, Pablo Monroy Conesa, director general para América del Sur de la Secretaría de Relaciones Exteriores, y la infaltable a eventos internacionales, Alicia Bárcena, secretaria de Medio Ambiente, quien está registrada en el “room” Frida Kahlo, para participar en un panel que poco tiene que ver con sus funciones: “¿El regreso de la política de poder en la economía mundial?”.

La “Global Progressive Mobilisation” afirma que “está promovida por las plataformas políticas de la Internacional Socialista (IS), el Partido de los Socialistas Europeos (PSE) y la Alianza Progresista (AP)”.

De esta forma, Sheinbaum, como ya lo adelantó, no fue invitada por el gobierno español, sino que solo participará dentro de una plataforma ideológica de “centro izquierda” donde “los socios se centrarán en la política y en las herramientas de comunicación esenciales” y “con discursos de líderes globales para traducir los valores compartidos en una acción coordinada para el futuro”.

En suma, de poca trascendencia en cuanto a obtener beneficios para México, salvo seguir quedando bien con el gobierno de Pedro Sánchez, en miras de mejorar una relación diplomática y empresarial que ensució su antecesor.

COLUMNAS ANTERIORES

Un trono digno de un rey
Trump es víctima de sí mismo

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.