Sobremesa

Arturo Ávila, sabíamos que eres bajo, pero no así de miserable

Manifestantes de la extinta Luz y Fuerza estaban haciendo lo propio, por lo que las autoridades decidieron cerrar la lateral de Reforma. Cuando empecé a caminar en medio de ellos, comencé a percibir miradas, señales y susurros hasta que finalmente uno de ellos me gritó: “¡Chayotera!”.

Crónica de una agresión anunciada

El miércoles 30 de septiembre se llevó a cabo el Foro América Libre en el Hotel Marquis Reforma. Por segunda ocasión fui invitada a moderar un panel de alto nivel intitulado “El Eje de la Libertad entre Europa y América Latina”. Estuvo integrado por Peter Beyer, diputado federal alemán; Álvaro Delgado, candidato presidencial y presidente del Partido Nacional de Uruguay; Mauricio Tabe, actual alcalde de Miguel Hidalgo, y Gabriel Mato, eurodiputado y presidente de la Asamblea Parlamentaria Euro-Latinoamericana (Eurolat), quien estuvo presente de manera virtual.

Llegué a las 9:10 am en medio de un tráfico irreal. ¿La razón? Manifestantes quesque de la extinta Luz y Fuerza estaban haciendo lo propio, por lo que las autoridades decidieron cerrar la lateral de Reforma. Así pues, me bajé del coche en los carriles centrales, caminé hacia la entrada y vi que tendría que pasar entre los manifestantes. Cuando empecé a caminar en medio de ellos, comencé a percibir miradas, señales y susurros hasta que finalmente uno de ellos me gritó: “¡Chayotera!”. Ese primer insulto resultó ser también señal para liberar la jauría, a esa pequeña turba claramente organizada. Desde “¡Vete a España!”, “¡Viene a apoyar a Calderón!” hasta “¡Llevas sangre en tus manos!”. Se lee más fácil de lo que se siente. Ver sus miradas vacías, sin pensamientos propios, muchos con lentes oscuros, invadiendo mi espacio vital y sintiendo dedos agitarse a centímetros de mi cara y las gotas de saliva escupidas entre gritos en mi cara. Bots del gobierno cuatrotero con forma humana y de tamaño natural.

(Especial)

Notable la irrelevancia y el miedo del personal del hotel del Marquis Reforma. Pasmados, sin capacidad ni entrenamiento alguno. No quisieron o no hicieron nada por protegerme. Una vergüenza el Hotel Marquis y peor aún siendo la gerente general una mujer, Angélica Cristina Villalobos. Al punto de que, aún sabiendo que era una participante en un evento en el hotel, en vez de abrir la valla, se limitaron a ignorarme. Por suerte pasó una mujer, quien me guió para entrar por la puerta lateral, entre gritos y agresiones otra vez de ese grupo de hombres que, entre gorras y lentes oscuros, buscan esconder sus rostros y, con ello, a quienes los manejan como tontos útiles.

El presidente Calderón, orador siempre firme y siempre líder, me regresó a mi centro con su discurso y me emocionó cuando dijo que vale la pena correr riesgos por defender la libertad de expresión y, a través de ella, la democracia como forma de gobierno. Tiene razón: las libertades que están bajo el más feroz asedio por parte de regímenes autoritarios, populistas y con instituciones totalmente debilitadas, como es hoy el mexicano, son la de expresión, el derecho a la información plural, la libertad de asociación y reunión, así como los derechos civiles y políticos de grupos específicos que divergen de las narrativas oficiales. Además, está comprobado que los principales enemigos de la democracia y la libertad son la corrupción, la polarización, la desinformación, la desigualdad económica y social, el debilitamiento institucional, el populismo, el auge autoritario, así como el crimen organizado y la violencia. Y, perdón, pero el mayor remedio para combatir y contener el avance de estos cánceres sociales es la prensa libre e independiente.

Ese día, justo el día del foro América Libre, de la agresión a mi persona y muy probablemente a otros participantes, Morena, PT y Verde votaron y aprobaron una ley que esencialmente abre la puerta para que por un meme que haga mofa del gobierno y de las políticas públicas podamos ir a la cárcel hasta cinco años. Pero eso sí, si eres parte del narcogobierno, narcopartido o narcorégimen que tiene secuestrado a México, no sucede nada. Bueno… sí sucede: el régimen te protege.

(Especial)

Entre los asistentes y participantes en el foro y que vieron la incompetencia del Marquis Reforma y la agresividad de los manifestantes estuvieron: el expresidente Felipe Calderón, el expresidente colombiano Andrés Pastrana; Verónica Ruffo; Jeanine Áñez, expresidenta de Bolivia y expresa política; María Claudia Tarazona, politóloga y esposa de Miguel Uribe; Luis Almagro, exsecretario general de la OEA. La bienvenida la dio Mariana Gómez del Campo, organizadora y presidenta de la Organización Demócrata Cristiana de América, y Henning Suhr, director del Programa Regional de Partidos y Democracia en América Latina de la Fundación alemana Konrad Adenauer.

Mariana Gómez del Campo (Especial)

Tras la decapitación de la estatua del expresidente Calderón (que ya estaba en el piso desde hace muchos meses), no cabe la menor duda que este grupo de choque fue mandado por el propio régimen. ¿O a poco cualquiera puede entrar a los Pinos, recinto federal, a hacer lo que quiera?

No me voy a callar. Por defender las libertades vale la pena correr el riesgo. Seguiré alzando la voz contra los corruptos, la censura, los narcos políticos, el narco y el crimen organizado.

Ver para creer

(Especial)

Tras los gritos, entrando a la red social X vi un post del Cero Votos, Arturo Ávila, festejando y alentando las agresiones que sufrí, diciendo: “¡Amor con amor se paga! Saludos, @lumendoz”. El Cero Votos, legislador cuatrotero, no sólo celebró que se agrediera a una periodista, sino que etiquetó a la propia presidenta Claudia Sheinbaum, a la secretaria de Gobernación, Rosa Icela, y a la consejera jurídica, quien además es la mujer a la que le empuja la carriola, carga las bolsas y con quien está esperando una hija, Luisa Alcalde (quien, por cierto, está agendando reuniones con plataformas digitales para promover un decreto que detecte y retire contenido violento en redes sociales).

(Especial)
(Especial)

Leído lo anterior, desde aquí pregunto a la presidenta y a la consejera jurídica: ¿Qué piensan de la miseria humana del diputado Ávila, a quien sabíamos bajo a pesar de su banquito, pero no así de miserable y gozador de la violencia contra las mujeres y la prensa? ¿Las etiquetó por tonto o para decirles: misión cumplida?

Mis abogados están valorando las acciones que puedan abonar a mi seguridad y a la libertad de prensa en México.

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