Geoeconomía

Negociar con Jamieson Greer

Este abogado, que ayer cumplió 46 años, es un halcón proteccionista que considera que su misión es reducir el déficit comercial, combatir las prácticas ilegales y discriminatorias de otras naciones en contra de los exportadores estadounidenses y prevenir la expansión comercial de China en el hemisferio occidental.

Cuando la semana pasada leía que Ebrard presentaría un estudio al Representante Comercial de Estados Unidos (USTR), Jamieson Greer, para sustentar la petición de reducir los aranceles a los autos mexicanos, creí que era broma. Una de las máximas de cualquier negociador es conocer a fondo a su contraparte para diseñar y ajustar su estrategia, formular escenarios y estimar las probabilidades de éxito. Quienes hayan negociado con funcionarios o empresarios del lejano oriente saben que las primeras reuniones son básicamente para que te conozcan y en ningún momento se pretende tomar alguna decisión importante.

Si Greer fuera una persona razonable, el estudio podría ser un buen argumento. Sin embargo, este abogado, que ayer cumplió 46 años, es un halcón proteccionista que considera que su misión es reducir el déficit comercial, combatir las prácticas ilegales y discriminatorias de otras naciones en contra de los exportadores estadounidenses y prevenir la expansión comercial de China en el hemisferio occidental, de acuerdo con los lineamientos establecidos en la Estrategia de Seguridad Nacional, y no va a cambiar de opinión hasta que Trump se lo indique. Como prueba ahí está su discurso en la cumbre Reindustrialize en Detroit del año pasado, sus intervenciones ante los comités de Finanzas y de Medios y Procedimientos -los responsables del comercio internacional en el congreso de Estados Unidos- o su artículo reciente en el número de junio de Finance & Development, la prestigiosa revista del Fondo Monetario Internacional.

Greer ha comentado que el memo America First Trade Policy, publicado por la Casa Blanca el año pasado, da la pauta de trabajo de su dependencia y cuando le han preguntado si no le preocupa que otros países apliquen represalias o se generen conflictos por sus agresivas medidas, su respuesta es que eso le tiene sin cuidado. El USTR ha dicho que el único responsable de la política comercial en la Unión Americana es Trump y que el presidente tiene la última palabra en cualquier negociación, lo que ha generado enfrentamientos con legisladores de ambas cámaras en el Capitolio. ¿De verdad cree Ebrard, o quiere que le creamos, que con estadísticas va a hacer cambiar de opinión a Greer?

Para Trump, los aranceles son principalmente un medio de presión, argumentando que debe ser un privilegio para cualquier país comerciar con Estados Unidos, el mercado más grande del mundo. Por lo tanto, para que cualquier nación tenga acceso a ese mercado debe pagar por ese privilegio. Si México quiere que se le reduzcan los aranceles, entonces tiene que ofrecer algo más que sólo estadísticas y entonces iniciará la negociación.

Siendo los aranceles un elemento que ha generado todo tipo de tensiones, Trump no tiene intención de eliminarlos y busca extender cualquier negociación. El año pasado Canadá inició en mayo la negociación de un acuerdo sobre seguridad y migración que buscaba eliminar el arancel por fentanilo para poder iniciar la revisión del TMEC sin ningún gravamen. Conforme avanzaba la negociación, USTR traía a la mesa nuevos problemas, por lo que la negociación nunca concluyó, hasta que Trump rompió el diálogo en octubre a raíz del comercial patrocinado por el gobierno de Ontario, en el que Reagan habla en contra de los aranceles. Y varios gobiernos, como Brasil, India y la Unión Europea, han dicho que cualquier negociación con Trump es el inicio de nuevas demandas.

Si Ebrard cuenta con el estudio que mencionó, debería dejar que un tercero lo diera a conocer, como lo hizo Canadá la semana pasada con el estudio elaborado por el Consejo Canadiense Americano de Negocios (CCAN), uno de los principales organismos que promueven el comercio entre Washington y Ottawa. El CCAN publicó este estudio el día anterior a que Dominic LeBlanc iniciara la tercera semana de negociaciones con Greer y que concluye que el PIB estadounidense podría tener un daño superior a los 430,000 millones de dólares durante la próxima década, si insiste en mantener los aranceles. Y todos los medios especializados lo comentaron.

México ha sobrellevado la crisis con Estados Unidos aceptando todas las sanciones, sin objetar. Se ha visto que Trump sólo recula ante quien lo enfrenta. Si Sheinbaum no lo hará, al menos es necesario responder a acusaciones como la de que México ayuda a la triangulación de productos chinos. De lo contrario, dice el dicho que el que calla, otorga, y Peter Navarro, autor del estudio, busca que se apliquen nuevos aranceles por este concepto.

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