Post-verdad Digital

Contra el narcoterrorismo, propaganda gubernamental

Todos los días escala un poco más la violencia, el crimen organizado con total impunidad, continúa utilizando las vidas de las personas inocentes como arma para ‘calentar la plaza’.

En los últimos días el narcoterrorismo desatado en diversos estados acabó con la vida de civiles inocentes y demostró la enorme vulnerabilidad de la ciudadanía, que solo se ha hecho mayor con la política de ‘abrazos, no balazos’, la cual el gobierno tuvo la osadía de llamar exitosa pero que, en los hechos, le permite al crimen organizado actuar sin consecuencias ante la omisión de la autoridad.

Yo estuve en Guadalajara muy cerca de los lugares donde por la noche explotaron coches y tiendas. El miedo y el nerviosismo entre la población son reales y no son algo que se pueda minimizar con el discurso de que es un ‘compló' de los adversarios para atacar a nuestro gobierno, eso ya no tiene credibilidad.

Se realizó un análisis de los números del presidente en medios digitales, donde se observa un incremento en su posicionamiento negativo, de los últimos siete días, que pasa de 45.8 por ciento a 64.4 por ciento de menciones negativas, principalmente asociadas con el tratamiento que dio al tema de los ataques narcoterroristas, donde trató de minimizarlos e incluso de adjudicárselos ¡a los conservadores! en un ridículo intento de desmarcar a su gobierno del fracaso enorme que ha sido la estrategia de seguridad nacional.

Entre lo discutido por los usuarios en redes está la incredulidad ante la postura de la 4T, que antes de actuar prefiere negar todo y lanzar un mensaje que a todas luces es falso, además de la molestia por esta nueva demostración de una profunda falta de interés en resolver la situación de inseguridad que atraviesa una gran parte del país. Mujeres y niños murieron en estos atentados, ¿acaso ellos son opositores que se dejan matar para desprestigiar a su gobierno? Lo mismo dijeron cuando los padres de los niños con cáncer alzaron la voz ante el criminal recorte de medicamentos para sus hijos, o cuando masacraron a mujeres y niños de la familia LeBarón en una carretera… En todos estos casos el gobierno y sus aplaudidores afirmaron ser ellos mismos las víctimas de estos hechos porque afectan su imagen, que todo es un ‘compló' y que las vidas perdidas realmente no son lo importante.

Sin embargo, la realidad está ahí, todos los días se escala un poco más la violencia, el crimen organizado con total impunidad, continúa utilizando las vidas de las personas inocentes como arma para ‘calentar la plaza’, generar miedo, caos, parálisis; defenderse y demostrar a todos que pueden más que las instituciones; a eso se le llama terrorismo. Lo que nos lleva a preguntarnos ¿qué tiene que pasar para que esto se acabe? Y más importante aún ¿de qué nos sirve un gobierno que no puede o no quiere defendernos, cuando este es uno de sus mandatos más importantes?

El uso de la propaganda gubernamental para enfriar los temas y darle vuelta a la página es la única acción contundente que realiza el gobierno ante este tema, pero no para reducir la violencia del crimen organizado, sino para distraer a la sociedad y callar a los opositores. Sin duda estamos viviendo el sexenio más violento de la historia, no podemos simplemente cerrar los ojos y hacer como si nada pasara.

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