Moneda en el Aire

IA: negocio que México puede explotar

Los cambios tecnológicos han hecho que la agenda cambie: la llegada de centros de datos y ahora de la inteligencia artificial (IA) han puesto una vez más a México en el mapa, sin que aún tenga plenamente claro todo el potencial que hay ahí.

En los últimos años, la llegada de inversiones tradicionales es parte de la agenda diaria. Posteriormente, los cambios tecnológicos han hecho que la agenda cambie: la llegada de centros de datos y ahora de la inteligencia artificial (IA) han puesto una vez más a México en el mapa, sin que aún tenga plenamente claro todo el potencial que hay ahí.

Rosaura Ruiz Gutiérrez (Ilustración de Laura Mancilla)

Es un hecho que la IA dejó de ser solamente una carrera por desarrollar modelos tecnológicos más sofisticados para convertirse en una oportunidad de negocios que está modificando las cadenas globales de suministro, y ahí, nuestro país comienza a colocarse en una posición estratégica que no debería pasar inadvertida para el gobierno, los empresarios y el sistema educativo.

Sólo hay que echar un ojo al estudio “La industria detrás de la IA”, del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), que identifica las primeras señales de lo que denomina AI-shoring, es decir, la relocalización de actividades productivas relacionadas con esta tecnología hacia países cercanos a los principales mercados consumidores.

Y es donde México tiene cifras que son contundentes y es que exportó 154 mil 100 millones de dólares en bienes habilitantes de IA durante 2025, 62 por ciento más que el año anterior, y concentró casi 93 por ciento de las exportaciones latinoamericanas y caribeñas de estos productos. A eso, no hay que perder de vista que el dato que merece atención que no es únicamente el crecimiento comercial, sino lo que puede significar para la industria nacional, porque detrás de la IA hay una infraestructura que necesita semiconductores, servidores, cables, transformadores, equipos eléctricos, sistemas de bombeo y refrigeración. Estados Unidos concentra la demanda y México tiene la ventaja geográfica y manufacturera para convertirse en un proveedor cada vez más relevante, algo que por momentos parece olvidarse, al estar concentrados en los temas e inversiones “tradicionales”.

Por lo que el reto consiste en evitar que el país se limite a ensamblar componentes importados sin desarrollar capacidades propias, y por eso hay que revisar el estudio del propio BID, pues advierte que los flujos comerciales no permiten determinar cuánto valor se agrega realmente en territorio mexicano, y que hay el potencial de construir una industria tecnológica competitiva.

Por eso, Marcelo Ebrard Casaubon, secretario de Economía, debe mirar esta oportunidad desde la política industrial, la atracción de inversiones y el desarrollo de proveedores nacionales. Si bien, hoy están concentrados en la negociación comercial con Estados Unidos y la revisión del T-MEC, también será relevante dar certidumbre a las empresas que buscan integrar sus operaciones en América del Norte. Ebrard ya ha impulsado conversaciones sobre IA con directivos internacionales, incluido Jensen Huang, presidente y director ejecutivo de Nvidia, que incluso planea una visita a nuestro país, como lo comentamos en esta columna.

También, la otra pieza indispensable es Rosaura Ruiz Gutiérrez, secretaria de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación, responsable de impulsar la investigación científica, la transferencia tecnológica y la formación de capacidades nacionales, que quizás ya es hora de dejar el bajo perfil y sobre todo, de poner en el mapa a una secretaría nueva, en la cual la misma presidenta Sheinbaum ha impulsado al venir de ese sector, pero que hasta ahora, desafortunadamente sólo parece de adorno.

Se requiere que trabajen sin miedo a acaparar las miradas, con una mayor vinculación entre universidades, centros de investigación y empresas; de lo contrario, México corre el riesgo de recibir inversiones sin desarrollar suficiente conocimiento propio ni personal especializado.

Y con el perfil cientifíco, la misma presidenta Claudia Sheinbaum Pardo debe involucrarse más, porque el desafío rebasa a una sola dependencia. Ahí hay que pensar en todo el complemento para que la IA crezca; la disponibilidad de energía, agua, infraestructura eléctrica y talento será determinante para atraer centros de datos y nuevas plantas industriales, mientras que las empresas deberán demostrar que sus inversiones generan encadenamientos productivos y empleos de mayor especialización.

El crecimiento de la IA exige infraestructura física, y México puede aprovechar esa demanda para fortalecer su manufactura, desarrollar proveedores y elevar su contenido tecnológico, y aprovechar el creciente capital humano de estudiantes cada vez más interesados en explorar estas áreas académicas, porque hoy la oportunidad está identificada; lo que sigue es convertirla en una estrategia de mediano y largo plazo. Ojalá no sea tarde cuando se den cuenta que la IA puede ser un segmento mucho más redituable de otros sectores que siguen buscando mantener vivos, ya veremos que pasa y sobretodo, quién actúa. ¿Apuestas?

Empresarios unidos en España

Y en donde todo salió bien fue ayer en España en donde empresarios de México y ese país se reunieron en el el Palau de Pedralbes, en Barcelona, encabezados por Carlos Torres Vila, presidente global de BBVA, y Salvador Illa, presidente de la Generalidad de Cataluña, que encabezan el foro “Cataluña y México: conectando oportunidades”, donde reunieron a una comitiva de 40 empresarios y líderes económicos de ambas regiones.

El objetivo central es consolidar a Cataluña como la plataforma estratégica de entrada para que las compañías mexicanas se expandan en Europa, e impulsar en sentido inverso el flujo de inversiones hacia nuestro país.

Desde luego, todo esto basado en los datos económicos que hoy se tienen, porque Cataluña concentra casi 37 por ciento de las exportaciones españolas a México y alberga a más de mil 500 firmas que exportan regularmente a nuestro país.

Eduardo Osuna (Ilustración de Laura Mancilla)

En las mesas de trabajo participan hombres de casa, clave para el grupo financiero, como Eduardo Osuna, presidente del Consejo de Administración de BBVA en México, y Peio Belausteguigoitia, country manager de BBVA en España. En el caso de Osuna seguramente aprovechará para reunirse con las principales empresas de ese país que operan en México.

Parque industrial en Navojoa

Los ejidatarios del ejido Antonio Rosales y la empresa de logística y comercio exterior, Grupo HTL, firmaron un convenio para ceder el terreno donde se construirá el nuevo parque industrial en Navojoa, Sonora. Sin duda una buena noticia, porque tardaron varios años en ponerse de acuerdo.

Alfonso Durazo (Ilustración de Laura Mancilla)

Esto permite otorgar la certeza jurídica al terreno que abarca más de mil 600 hectáreas y sirve para iniciar la gestión de permisos ante el Gobierno estatal que encabeza Alfonso Durazo, luego de tres años de negociaciones.

Ahí, el Grupo HTL que tiene como representante a Juan Ignacio Torres Landa eligió Navojoa por su generación de energía solar, conectividad logística y el potencial de mano de obra calificada de las universidades locales, ya que buscan que se instalen industrias de los sectores como el automotriz, metalmecánico, agroindustrial, semiconductores y robótica, entre otros, con el objetivo de convertirse en un polo industrial para la región del Mayo y de todo el sur de Sonora.

Kavak de fiesta

Carlos García (Ilustración de Laura Mancilla)

El camino no ha sido fácil, pero llegar y ahora mantenerse es el reto que tiene por delante Kavak que lleva Carlos García, fundador también de esta empresa que cambió la industria automotriz, y que ha logrado diversificar el panorama, pues las soluciones que se construyeron para su propia operación hoy significa atender a más de cinco mil aliados del sector en América, Europa y Medio Oriente, una década de cambios y seguramente, vendrán muchos más en el camino.

Por lo pronto, la moneda está en el aire.

COLUMNAS ANTERIORES

La estrategia en Baja California
NL: la disputa política, las inversiones y los retos

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.