Puede haber discusiones, quejas, señalamientos, pero lo cierto es que México y Estados Unidos han logrado en todos estos años seguir trabajando juntos. Es cierto que hay días más complicados o díficiles que otros, pero la relación comercial, financiera y de seguridad hace que ambos países tengan que seguir unidos.

Lo cual, desde luego, quedó demostrado una vez más en la Quinta Convención Binacional de la American Society que preside Larry Rubin, ya que mostró que la relación entre México y Estados Unidos tiene hoy muchas más capas que la discusión arancelaria, ya que se trabaja en el tema de seguridad, inteligencia financiera, cadenas de suministro, inversión, energía, tecnología, y sin duda, en la revisión del T-MEC, que es uno de los temas fundamentales, y aún concluyéndose la relación vía el tratado, los negocios se mantienen. Al final todo forma parte de una agenda en la que el diálogo sigue, aun cuando desde Washington no han faltado presiones y señalamientos.
Importante fue el discurso del embajador Ronald Johnson que logró casa llena con su presencia, pero que dejó a todos comentando su mensaje, porque al hablar de un México soberano y libre de organizaciones criminales, reconoció que la cooperación requiere trabajar entre gobiernos y no sustituirlos.
Es una diferencia importante en una relación donde Claudia Sheinbaum ha sabido sortear los embates públicos de Donald Trump sin cerrar la puerta a la negociación y todo indica que se ha logrado mantener el canal abierto, defender la soberanía y avanzar en los asuntos donde existe interés compartido.
Un claro ejemplo es en el tema de seguridad y PLD, en donde ya no sólo se habla de decomisos o alertas, sino en cómo seguir el dinero que es dónde más le duele a todos.
El encuentro de la American Society ya es un punto de conexión entre autoridades, empresarios, especialistas y representantes de ambos países. La propia organización se define como un puente estratégico entre México y Estados Unidos, y la convención confirma ese papel.

Pero quizá una de las mesas con mayor contenido económico y hay que decirlo, también compitieron en tener la mejor exposición y explicación de la importancia de sus estados, fue la de los gobernadores del Bajío-Occidente. Mauricio Kuri, de Querétaro; Pablo Lemus, de Jalisco; Libia Dennise García, de Guanajuato, y Alfredo Ramírez Bedolla, de Michoacán, hablaron de tecnología, manufactura, agroindustria, logística y capacidad exportadora, con Rubin como moderador.
Quedó claro que la relación con Estados Unidos no se negocia únicamente desde Palacio Nacional, sino que también se construye desde los estados que reciben inversión, integran proveedores, exportan manufacturas y sostienen cadenas regionales. Cada gobernador habló de los proyectos que hay y de los que están en marcha, algunos bastante interesantes por el enfoque que se les está dando, justo porque forman parte importante de cadenas de valor de empresas que operan en ambos países.
Es cierto que la relación bilateral atraviesa un periodo complejo, pero la jornada de ayer mostró que, debajo del ruido político, existe una estructura económica demasiado integrada como para reducirla a una disputa de declaraciones y eso es un tema clave.
Invex vuela a EU

La competencia en tarjetas de crédito de marca compartida se está poniendo más interesante. Ahora toca al banco Invex que lleva Jean Marc Mercier, el cual hay que recordar que construyó una posición relevante con Volaris, y ahora da un paso adicional al entrar de lleno al segmento de viajeros frecuentes con American Airlines y su programa AAdvantage.
El lanzamiento de las tarjetas Platinum y World Elite presentadas anoche con Mastercard, amplía el terreno de juego en un mercado donde ya no basta con ofrecer crédito; se debe ir por la fidelidad de los clientes, la acumulación de millas y beneficios que hagan que el gasto crezca en los plásticos. Este nuevo mercado va con el objetivo de ir por el segmento Affluent.
Por lo pronto, con 1.6 millones de tarjetas y 35 años de experiencia, el banco asegura que llega a esta alianza con músculo. Mientras tanto, la línea aérea estadounidenses American aporta una red internacional y AAdvantage, su programa de lealtad. Además, Mastercard suma la infraestructura de pagos. Se trata de una alianza que vale la pena seguir: con Volaris cambiaron el mercado, tanto que recién hicieron cambios. Ahora sigue el mercado internacional.
México, mercado atractivo para marcas

En nuestro país, sin duda, infinidad de marcas tienen puesto el ojo en instalarse. La población y la facilidad con la que muchas de ellas son adaptadas, hacen que la inversión se atractiva. Ahora le tocará el turno a JD Sports, la cadena británica especializada en ropa deportiva que llegará de la mano de Grupo AXO, que encabeza Andrés Gómez Martínez.
Será mediante el modelo de franquicia con la cual AXO operará más de 140 establecimientos y el comercio electrónico de la marca a partir de 2027, utilizando inicialmente parte de su actual red de tiendas especializadas en sneakers con lo cual se incorpora al grupo que ya maneja diversas marcas internacionales, una de moda deportiva que tiene un alcance importante entre cierto segmento.
La expansión internacional de JD Sports, que cuenta con 4 mil 766 tiendas en 35 países se ve muy positiva, y es que estiman que el mercado mexicano de ropa deportiva ronda los 6 mil 500 millones de dólares y podría superar los 10 mil millones en 2034.
Actualmente, el grupo opera más de mil tiendas directas al consumidor, 44 tiendas digitales y más de 7 mil 500 puntos de venta en formato de corners, además de manejar más de 35 licencias exclusivas de marcas internacionales. Para que ubique están Nike, Tommy Hilfiger, Calvin Klein, Coach, Abercrombie & Fitch, Victoria’s Secret y The North Face. El próximo año se ve bien para el grupo.
Tajín da sabor a Jalisco
Tajín colocó la primera piedra del complejo Capsicum “Sabores de México”, en Tala, Jalisco, con el objetivo de ampliar su capacidad de procesamiento de chile y fortalecer sus estándares de inocuidad mediante sanitización con vapor saturado, clave para sus exportaciones.
El proyecto fue encabezado por el gobernador Pablo Lemus Navarro y Horacio Fernández Castillo, presidente ejecutivo de Industrias Tajín. La empresa exporta a más de 70 países y vende más de 300 millones de botellas y sigue creciendo.
Por lo pronto, la moneda está en el aire.