Hace tiempo que en México no se veía algo tan poco protocolario y, por eso mismo tan interesante: un exsecretario de Hacienda cuestionando los resultados del gobierno actual y al secretario en funciones respondiendo con el archivo bajo el brazo, sin duda, los tiempos cambiaron.

Guillermo Ortiz, que hay que decirlo a estas alturas está más allá del bien y del mal, prácticamente abrió fuego en Nexos con la pregunta directa: ¿están los mexicanos mejor con Claudia Sheinbaum? Su respuesta pone sobre la mesa pobreza, informalidad, educación, salud, inseguridad, inversión y Estado de derecho.
Si bien reconoce la reducción de la pobreza y el aumento del salario mínimo, advierte que esos indicadores no alcanzan para medir por sí solos el bienestar del país y a diferencia de muchos otros economistas, Ortiz Martínez no es precisamente un comentarista de café.
Fue subsecretario y secretario de Hacienda, gobernador de Banco de México, funcionario del FMI y presidente de Banorte y sigue activo en la industria financiera, por lo que conoce ambos lados de la operación, cómo se mueve el dinero cuando deja de estar en el gobierno y llega a los bancos.
Del otro lado, como ha sido la tónica en los últimos meses y hay que reconocerlo, en temas de comunicación han respondido a cada una de las notas nacionales e internacionales que han puesto en duda la estabilidad y los datos de las finanzas públicas. La Secretaría de Hacienda, a cargo de Édgar Amador, salió a explicar y fijar posiciones y decidió contestar de manera detallada al artículo.
Y aquí es donde se puso interesante la discusión, porque se dejó de lado las opiniones y se fueron a explicar los números de los años de Ortiz como funcionario público, recordándole que durante aquella administración aumentaron los niveles de pobreza y la pobreza alimentaria, y cuestionó que ahora se descalifiquen los resultados sociales del modelo actual.
Pero es que todos los secretarios han enfrentado sus propias batallas. Pedro Aspe tuvo que lidiar con la estabilización después de la crisis de los ochenta; Guillermo Ortiz enfrentó la crisis de 1995 y después, desde Banxico, construyó buena parte de la etapa de estabilidad monetaria; Francisco Gil Díaz navegó la apertura y consolidación fiscal; Agustín Carstens enfrentó la crisis financiera global y el catarrito, se volvió pulmonía; Ernesto Cordero y José Antonio Meade operaron en años de estabilidad con restricciones fiscales distintas; Luis Videgaray llevó la agenda de reformas estructurales.
Los secretarios de la “Cuarta Transformación”, Carlos Urzúa, Arturo Herrera y Rogelio Ramírez trabajaron en ajustar el gasto y cumplir con los programas sociales, y ahí es donde no hay que olvidar que no es la primera vez que un exsecretario decide hablar.
Carlos Urzúa, que fue el primer secretario de Hacienda de Andrés Manuel López Obrador, acusó decisiones de política pública sin suficiente sustento y la imposición de funcionarios sin conocimiento en la Hacienda Pública y no se quedó callado; después siguió cuestionando las decisiones económicas del gobierno y, hacia el final del sexenio, criticó el fuerte incremento del déficit planteado en el Paquete Económico 2024. Murió en febrero de 2024.
Ahora le toca a Amador defender un modelo donde la redistribución y los programas sociales tienen un peso mucho mayor, bajas de calificaciones y una economía que no crece.
Esta discusión sobre los números en la economía desde luego, en el sector financiero es ya el tema, de quién tiene la razón. Nadie le quiere dar el gane a ninguno de los dos, porque si escogemos los indicadores que les convienen a cada uno, ambos salen evidentemente ganando, pero el momento abre una oportunidad para escuchar la visión de otros exfuncionarios hacendarios, para ver cómo se puede crecer más en el ambiente actual, porque Hacienda al final administra el dinero de todos.
American Express de estreno

Y quien sigue no sólo entendiendo el mercado mexicano, sino las tendencias de uso es American Express que en México tiene al frente como presidente y director a Patricio Mendoza, que en estos años ha logrado posicionar la marca en nuestro país.
Hoy tienen claro que la tarjeta de crédito también está entrando en cambio generacional y por eso decidieron mover una pieza emblemática: The Gold Card, que evoluciona para hablarle de frente a Millennials y Gen Z, generaciones que ya representan 80 por ciento de las nuevas cuentas de este producto.
Y es que ahora, como bien reconoce la empresa de servicios financieros, el cliente joven quiere que la tarjeta le regrese valor en aquello que realmente consume: viajes, restaurantes, bienestar, supermercados, deporte y hasta gastos para la mascota y sí, porque ya son parte importante de la familias y por eso la apuesta es clara.
Desde hoy amplía los beneficios de The Gold Card a más de 100 establecimientos y suma el diseño White Gold a las versiones Classic Gold y Rose Gold, ya que se busca que la tarjeta deja de ser sólo compañera de viaje para convertirse en una herramienta de consumo cotidiano y es por eso, que también continúan con la ampliación de las diferentes tiendas de conveniencia, pequeños restaurantes, que también hay que decirlo, ayuda al crecimiento de sus ventas y a la inclusión, con lo cual queda claro que la generación que está tomando el relevo del mercado financiero no necesariamente compra productos por tradición o estatus; compara beneficios y busca experiencias.
Así que será interesante seguir la evolución de White Gold que no hay en el país, y ver como los jóvenes van tomando el control.
Guaymas: la apuesta logística
A donde hay que voltear a ver es al Puerto de Guaymas, que atraviesa una etapa de transformación al recibir una inversión proyectada de hasta 130 mil millones de pesos para modernizar y ampliar su infraestructura.
La primera fase contempla 6 mil 100 millones de pesos, la expansión de 60 hectáreas y un muelle de hasta mil 100 metros de longitud y 16 metros de profundidad, además de nuevas grúas para el manejo de contenedores operadas por SSA Marine México, algo que sin duda beneficiará a la entidad que gobierna Alfonso Durazo Montaño.

La importancia económica de Guaymas radica en su capacidad para convertirse en un nodo logístico estratégico del noroeste. Actualmente moviliza alrededor de 7 millones de toneladas de carga al año, y el proyecto busca elevar esa capacidad hasta 15 millones de toneladas.
Su conexión ferroviaria y carretera con Arizona y Chihuahua puede fortalecer las cadenas de suministro de Norteamérica y atraer nuevas inversiones en sectores como minería, manufactura, automotriz y energía.
Ojalá logren aprovechar la posición geográfica de Sonora y convertirla en una ventaja competitiva, porque con las nuevas rutas marítimas, menores costos logísticos y más inversión productiva puede ser uno de los centros que lleguen a competir y ganar terreno a otras entidades. Ya veremos si lo logran.
Diálogo en el sector asegurador
Hay señales de avance entre el sector asegurador y el Congreso y es que en estos meses se logró con las diferentes mesas realizadas que se entrara en razón y quedara fuera de las propuestas el control de precios, uno de los puntos que más inquietud generaba en la industria.

El tema no desaparece, pero se discutirá después de la aprobación del Paquete Económico. Ya hay diversas propuestas en la mesa y actores involucrados, en donde la Secretaría de Hacienda, a través de la Unidad de Seguros, Pensiones y Seguridad Social que lleva Héctor Santana Suárez encuentren el punto medio en los reclamos que hay en el tema de seguro de gastos médicos mayores y el alto costo que han alcanzado, lo importante es que el dialogo sigue abierto.
Por lo pronto, la moneda está en el aire.