Los resultados financieros del segundo trimestre de Pemex que lleva Juan Carlos Carpio muestran una empresa con mejores ingresos, mayor EBITDA, utilidad neta positiva y una reducción en su deuda financiera. Los números no mienten.

Es cierto, las ventas crecieron 30 por ciento, el EBITDA aumentó casi 90 por ciento y la deuda financiera disminuyó a 77 mil 500 millones de dólares, una baja de 9.1 por ciento respecto al cierre de 2025, lo cual da un panorama alentador, luego de meses complicados.
La empresa también presume una reducción de 14.3 por ciento en los adeudos con proveedores durante el primer semestre, aunque éstos todavía ascienden a 21 mil 427 millones de dólares, equivalentes a 374 mil 334 millones de pesos, una cifra que muestra que aún hay empresas que pueden tener problemas en su liquidez ante la lentitud en los pagos.
Sin embargo, pese al buen avance en los números globales, desafortunadamente hay trabajo por hacer en el área de operación en donde las señales son mucho menos alentadoras.
Si bien Pemex reporta una producción de 1.65 millones de barriles diarios, impulsada principalmente por los campos Ixachi, Bakté, Itta, Koban y Maloob, la realidad es que la plataforma petrolera continúa muy lejos de los niveles que el país necesita para recuperar dinamismo y generar ingresos de largo plazo.
La estrategia sigue descansando en unos cuantos campos que compensan la declinación natural de los yacimientos maduros, un problema estructural que la propia empresa reconoce, además de que existe otro dato que enciende focos rojos y es que el número de equipos de perforación pasó de 32 a apenas 17 en el segundo trimestre de 2026, prácticamente la mitad.
Es el nivel más bajo registrado en los últimos años y constituye un indicador adelantado de lo que puede ocurrir con la producción futura. Menos equipos perforando hoy significan menos pozos nuevos mañana y, por ende, mayores dificultades para sostener la plataforma petrolera nacional y aunque avanzan los nuevos contratos mixtos con la iniciativa privada, esos proyectos difícilmente podrán compensar en el corto plazo la caída en la actividad de perforación si no se resuelven los problemas de financiamiento, ejecución y pagos a la cadena de proveedores.
En el tema de las gasolinas, en donde sigue el subsidio, las ventas nacionales de petrolíferos crecieron 9.8 por ciento, con aumentos de 11.4 por ciento en gasolinas y de 19.1 por ciento en diésel, cifras que la empresa destaca como parte del fortalecimiento del abasto nacional, aunque en algunas estaciones ya el precio poco a poco ha variado, principalmente en diésel, en donde algunos han optado por no seguir en el “pacto”.
En el frente financiero, Pemex presume que los ingresos por ventas alcanzaron su nivel más alto de los últimos 14 trimestres, con 510.4 mil millones de pesos, lo que permitió revertir la pérdida operativa registrada un año antes para obtener una utilidad operativa de 85.5 mil millones de pesos y una utilidad neta de 18 mil millones.
Sin embargo, más allá de estos avances que sin duda son positivos, el verdadero desafío para Juan Carlos Carpio no está en presentar un trimestre con mejores indicadores, sino en demostrar que éstos pueden sostenerse en el tiempo y mostrar a los inversionistas que se tendrá un mejor manejo financiero, y con ello podrá avanzarse en invertir en exploración, perforar más pozos y garantizar una producción estable durante los próximos años y así, la seguridad energética del país sea más clara. Ojalá se logre.
Frenan licitación de autos
En momentos en que la industria automotriz atraviesa uno de los procesos de transformación más importantes de las últimas décadas, cualquier señal que frene la demanda interna genera inquietud. Y eso es precisamente lo que sucedió con la cancelación de la Licitación Pública Nacional Electrónica No. LA-06-400-006400001-N-11-2026 para el arrendamiento vehicular consolidado del Gobierno Federal.
Primero, sería una licitación consolidada, tal como sucede en la farmacéutica y que genera importantes ahorros y ventajas al Gobierno Federal. De la nada la frenan y esa decisión ya encendió las alertas en la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA), que preside José Rogelio Garza Garza, y en la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA), encabezada por Guillermo Rosales Zárate.

La declaratoria de licitación desierta, notificada por la Secretaría de Hacienda, no sólo retrasa la renovación de las flotas de dependencias como Pemex, IMSS Bienestar y otras instituciones del sector salud. También envía una señal poco alentadora para una industria que hoy enfrenta la reconversión de líneas de producción, la llegada de nuevos modelos, la aceleración de la electromovilidad y la creciente competencia de fabricantes asiáticos.
Por ello no sorprende que en los próximos días los representantes del sector busquen reunirse con el secretario de Hacienda, Édgar Amador; el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, y la secretaria Anticorrupción y Buen Gobierno, Raquel Buenrostro. Más que cuestionar el proceso administrativo, buscan evitar que una decisión temporal termine convirtiéndose en un freno para una industria tan relevante como lo es la automotriz para el país.
Y es que, al final, no se trata únicamente de la compra de vehículos por parte del gobierno, –un proceso que se sabía desde hace tiempo, y ahí fabricantes como Nissan, Kia, BYD, JAC, Ford, Stellantis y General Motors ya estaban apuntados–, pues con esa licitación también se ayuda a mantener el ritmo de producción y da certidumbre a sus redes de distribución. Se trata de una de las industrias que más inversión, empleo y exportaciones genera para el país.
No hay que olvidar el momento que vive el país con un menor dinamismo de la economía, y esa compra al final impulsaría a la industria. Ojalá el mensaje no sea de que las compras públicas y consolidadas no van, y regresen a la asignación directa, con todo lo que hay detrás, de ser sólo un “frenón”. La claridad sobre cuándo se dará la reactivación de la licitación debe conocerse pronto: eso es certidumbre.
Fibra MTY: la noticia del primer semestre

Con los reportes de resultados del primer semestre del año, uno de los que fue seguido de cerca por inversionistas fue el de Fibra MTY que lleva Jorge Avalos, que mostró que en el mercado nmobiliario industrial el tamaño sí importa, pero mucho más la capacidad de ejecutar y eso se vio al integrar el 80.69 por ciento de Fibra Macquarie, una operación valuada en más de 48 mil millones de pesos que cambia el mapa de las Fibras en México.
Se puede ver desde luego de diferentes puntos, como la suma de propiedades, pero no hay que dejar de lado que la empresa supera ya los 4 mil millones de dólares de valor de mercado, y se convirtió en la segunda Fibra industrial más grande de la Bolsa Mexicana de Valores.
Los resultados del segundo trimestre confirman que la integración comienza a rendir frutos: mayores ingresos, un portafolio de 383 propiedades y activos superiores a 6 mil 600 millones de dólares, aunque será en el segundo semestre cuando el verdadero reto inicie, al integrar equipos, mantener la ocupación cercana al 94 por ciento y capturar las sinergias prometidas, será la prueba definitiva para la administración de Avalos Carpinteyro.
Ante la incertidumbre del tratado comercial y el freno en el nearshoring, esta apuesta envía una señal importante: todavía hay confianza en el mercado industrial mexicano y la escala abre puertas, pero será la ejecución la que determine si esta adquisición se convierte en el nuevo referente del sector. Ya veremos que pasa.
Las cobijas que más se venden

Ahora que el secretario de Seguridad Pública, Omar García, fue el padrino de la generación 2022-2026 de la Heroica Escuela Naval Militar en Veracruz, entre broma y en serio, en la industria textil están más que entusiasmados con las nuevas fotos con traje de gala, ya que las cobijas con su imagen son unas de las que más se solicitan y venden en los tianguis en el país, el primer lugar es la influencer Karely Ruiz.
Por lo pronto, la moneda está en el aire.