Moneda en el Aire

La gira que ya huele a T-MEC

La gira que esta semana realiza la delegación mexicana en Canadá tiene otro fondo: seguir moviendo las piezas en la revisión del T-MEC que está abierta y que a finales de este mes tendrá en México un encuentro mucho más técnico.

Hay viajes empresariales que sirven para la foto, otros para anunciar inversiones y algunos más para abrir mercados. Pero la gira que esta semana realiza la delegación mexicana en Canadá tiene otro fondo: seguir moviendo las piezas en la revisión del T-MEC que está abierta y que a finales de este mes tendrá en México un encuentro mucho más técnico.

Tanto Canadá como México tienen claro que el tratado les ha permitido crecer sus economías y que están altamente correlacionadas. El encuentro encabezado por el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, así como los principales directores de empresas canadienses que operan en el país como CPKC de México (anteriormente Kansas City Southern de México) que en nuestro país tiene al frente a Oscar Del Cueto Cuevas como presidente y director de la empresa ferroviaria, y que es la única que da servicio en los tres países integrantes del tratado comercial; también por Pablo Elek, director de Scotiabank México, así como empresas farmacéuticas, entre una larga lista de empresarios mexicanos que ven con mucho interés el invertir y expandirse en Canadá.

La presencia de 240 empresas mexicanas —la mayoría pequeñas y medianas— en Toronto y Montreal, generarán más de mil 800 encuentros de negocio con compañías canadienses, pero lo que todos tienen claro todos es que hoy el contexto ya no es el mismo de hace cinco años.

Por eso también es importante el expertis de Óscar del Cueto, uno de los directivos que mejor entiende cómo se está redibujando el mapa logístico de Norteamérica. Desde hace años, Del Cueto ha insistido en que el verdadero valor del nearshoring no está sólo en atraer empresas, sino en garantizar conectividad ferroviaria, infraestructura y cadenas de suministro eficientes entre México, Estados Unidos y Canadá.

No es un tema menor, el ferrocarril se ha convertido en una pieza estratégica de la integración regional, particularmente para industrias como la automotriz y la manufactura pesada. Y en momentos donde Washington busca asegurar cadenas productivas “más cercanas y más seguras”, la infraestructura logística cobra una relevancia política que antes no tenía.

No es casual que sectores como el automotriz, acero, energía, semiconductores y minerales críticos estén al centro de las conversaciones. Norteamérica está entrando en una nueva etapa de integración industrial donde el concepto de “socios confiables” dejó de ser discurso diplomático para convertirse en criterio económico.

Y ahí México juega una carta importante: su capacidad manufacturera.

En los hechos, la gira también funciona como un mensaje hacia los inversionistas canadienses: México quiere transmitir estabilidad, continuidad y disposición para seguir siendo parte central de la manufactura norteamericana, pese al ruido político interno y externo. Ojalá se logre.

Gas natural: la apuesta de Sener

El anuncio de la Secretaría de Energía que lleva Luz Elena González sobre una inversión superior a 140 mil millones de pesos para ampliar y modernizar la red nacional de gasoductos, marca uno de los movimientos energéticos más relevantes de este gobierno.

No solo por el tamaño del monto, sino por el mensaje político y económico que envía: México seguirá apostando al gas natural como columna vertebral de su sistema eléctrico e industrial durante la próxima década.

El plan combina expansión, mantenimiento y modernización de infraestructura. Por un lado, la Comisión Federal de Electricidad invertirá más de 53 mil millones de pesos para construir nueve gasoductos que alimentarán 13 nuevas plantas de ciclo combinado. Paralelamente, CENAGAS destinará más de 87 mil millones de pesos para desarrollar tres nuevos ductos y rehabilitar una red que ya supera los 21 mil kilómetros.

El Gobierno defiende esta estrategia bajo una lógica de seguridad energética y tiene razón en un punto fundamental: México necesita energía suficiente, estable y relativamente barata para sostener el crecimiento industrial que busca detonar con el llamado Plan México y los Polos del Bienestar.

Sin gas natural, la expansión manufacturera, el nearshoring y buena parte de la competitividad nacional simplemente no serían viables.

Sin embargo, el debate no puede quedarse únicamente en la necesidad económica, también debe discutirse el tipo de transición energética que el país está construyendo. El gas natural emite menos contaminantes que el combustóleo o el carbón, pero sigue siendo un combustible fósil. Apostar miles de millones de pesos a nueva infraestructura gasífera implica compromisos de largo plazo que podrían retrasar la incorporación acelerada de energías renovables si no existe una estrategia paralela igual de ambiciosa. Todo indica que la administración federal apuesta por una transición gradual y pragmática: primero garantizar confiabilidad eléctrica y después profundizar la descarbonización. Un buen paso.

Madres mexicanas, los pendientes

En México, casi seis de cada diez madres que participan en el mercado laboral tienen un empleo precario, marcado por altos niveles de informalidad, menores ingresos y la ausencia de políticas de cuidado infantil suficientes, desafortunadamente ese es el panorama.

Los datos del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) tristemente muestran que en 2025, alrededor de 17.7 millones de mujeres combinaron las labores de cuidado con un empleo remunerado; sin embargo, las madres enfrentan condiciones laborales menos favorables frente a los hombres y también respecto a las mujeres sin hijos.

Mientras las mujeres dedican en promedio 35 horas semanales a tareas domésticas y de cuidados, los hombres destinan únicamente 15 horas. Esto implica que las mujeres invierten 2.4 veces más tiempo en estas actividades.

También, el ingreso promedio mensual de las mujeres disminuye conforme aumenta el número de hijos. Una mujer sin hijos percibe en promedio 11 mil 62 pesos mensuales, mientras que las madres con cinco hijos o más reciben apenas 7 mil 823 pesos, es decir, 29 por ciento menos.

Además, el IMCO señaló que por cada padre fuera del mercado laboral hay casi cinco madres en la misma situación, debido a que muchas abandonan temporal o permanentemente el empleo para dedicarse a labores del hogar y cuidados familiares y eso impacta también en el futuro, ya que muchas pierden el acceso a una pensión mínima garantizada al dejar de cotizar.

Hacen falta la promoción de esquemas de afiliación al IMSS, ahorro voluntario en Afores para que en esa área no queden desprotegidas, temas que pocos han buscado impulsar. ¿Alguien tomará la batuta?

Largas vacaciones en la SEP

Los regalos llegaron antes para los estudiantes mexicanos con un mes más de vacaciones, ya que saldrán de clases el próximo 5 de junio, y serán casi tres meses de asueto. La decisión fue por la ola de calor que se prevé será intensa en gran parte del país y por el Mundial, por ello la Secretaría de Educación Pública (SEP) que lleva Mario Delgado anunció el periodo vacacional.

Eso sí, ya corre el dato de que a los maestros tendrán cursos, “guardias” forzosas, y todo indica que las vacaciones no serán para todos.

Por lo pronto, la moneda está en el aire.

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