Moneda en el Aire

México y Texas, la unión que debe crecer

El fenómeno del ‘nearshoring’ está sacudiendo las cadenas de suministro globales, y es ahí en donde la fuerte relación comercial de México con Texas se puede potenciar.

Si hay una región fronteriza con la que México tiene todo para crecer y fortalecer su unión, es sin duda Texas, estado con el que además la historia nos ha mantenido siempre unidos.

En el caso de los negocios, la relación, como bien ha dicho Fernando Sepúlveda, quien es el presidente de la influyente Asociación de Empresarios Mexicanos en Estados Unidos (AEM USA), tiene mucho para dar.

Y es que es un hecho que el fenómeno del nearshoring está sacudiendo las cadenas de suministro globales, y es ahí en donde la fuerte relación comercial de México con Texas puede potenciar ampliamente los beneficios de esta nueva dinámica económica en la región.

Hoy, ya la asociación tiene un grupo de trabajo binacional específico sobre nearshoring para “sacar el máximo provecho del valor asociado” y facilitar la inserción exitosa de más empresas en las cadenas de proveeduría de Estados Unidos.

Y es que México ofrece ventajas como costos laborales más bajos, acceso a mercados globales y una ubicación estratégica para la distribución.

Mientras que Texas aporta una sólida infraestructura, un ambiente empresarial propicio y acceso a capital y tecnología de vanguardia.

Lo mejor de los dos mundos, a pocos kilómetros de distancia y para atraer inversiones de nearshoring desde Estados Unidos y Texas, tienen a la vista la manufactura, tecnología de la información, servicios empresariales, automotriz, aeroespacial, electrónica, equipo médico, telecomunicaciones, maquinaria y equipo, economía digital, manufactura avanzada, semiconductores, biotecnología y salud.

Sin embargo, no hay que perder de vista que en 2026 se tendrá la revisión del T-MEC, que este año hay elecciones en ambos países y, sobre todo, que hay escasez de agua, energías renovables, inseguridad, falta de capital humano, inversión en infraestructura, entre más desafíos.

Por lo pronto, los empresarios de ambos países están organizándose para fortalecer no sólo las relaciones entre ambos lados, sino sobre todo estar listos para cuando las nuevas cadenas de proveeduría se pongan en marcha.

Hipotecas, la competencia que se mantiene

Si hay un sector que, pese al ambiente de tasas de interés altas, mantuvo la competencia y tasas aún atractivas, fue el segmento de hipotecas.

Si bien hubo una ligera baja en la demanda de las hipotecas en los bancos, principalmente porque los precios de la vivienda han crecido más que los ingresos de las familias, la colocación sigue fluyendo.

En ese ambiente, hay que seguir también la labor de otros jugadores, como Cibergestión, que puede ser considerado un brazo operador del crédito hipotecario en América Latina, ya que tiene 17 años trabajando con los principales bancos de la región. Sólo en 2023, gestionaron el proceso hipotecario, en algunos casos de principio a fin, de más de 125 mil créditos en la región.

Parte del éxito es que ha hecho que el proceso hipotecario sea más eficiente y rápido con la integración de herramientas tecnológicas que conecten a los actores participantes del sector y la digitalización de procesos. Actualmente hay créditos que se tramitan y otorgan en menos de ocho días; eso sí, no sucede así en todos los casos, ni en todos los países.

En la región, Cibergestión está a cargo de José Ángel Borbolla, y dado que es un segmento que continuará creciendo, reunirá la otra semana a los principales líderes de opinión en mercado hipotecario procedentes de Colombia, Chile, España, México, Perú y Portugal.

Sin duda, el Summit Cibergestión 2024, en donde se hablará de la situación del mercado inmobiliario e hipotecario en Iberoamérica, así como de temas enfocados a la innovación en el financiamiento inmobiliario y la incorporación de tecnología en diversas etapas del proceso hipotecario, dará una visión interesente hacia el futuro.

Visita de Ana Botín a México

Como ya es tradicional, cada año la presidenta de Grupo Santander visita México y la región de América Latina para ver de cerca la operación de los bancos en cada país, enviar mensajes de aliento a sus colaboradores y reunirse con los principales líderes, tanto en público como en privado.

En esta ocasión, de manera privada la presidenta Ana Botín, acompañada de Felipe García, se reunió en privado con el presidente Andrés Manuel López Obrador, encuentro en el que también estuvo el secretario de Hacienda y Crédito Público, Rogelio Ramírez de la O.

Como bien documentó en sus redes sociales, confirmó la reunión con el presidente de México, de hecho es la directora mundial de un banco que más encuentros ha tenido con él; al mismo tiempo, aprovechó la visita para admirar los maravillosos murales de Diego Rivera en Palacio Nacional. Eso sí, dejó claro una vez más que seguirán invirtiendo y apoyando a los clientes y el desarrollo de México.

Terremoto de los chips

Afortunadamente, hasta ahora el saldo oficial de la pérdida de vidas humanas sigue siendo bajo, alrededor de 10 decesos por el terremoto del miércoles pasado en Taiwán, más de mil heridos y decenas de estructuras dañadas, lo que ha empezado a sonar algunas señales de preocupación es que puede tener secuelas también en el sector tecnológico, al interrumpir en el corto plazo el suministro de semiconductores, con la consecuente alza de precios.

Recordemos que la isla de 23 millones de habitantes es la mayor productora de semiconductores a nivel mundial, con más del 60 por ciento de la producción global. Sólo Taiwan Semiconductor Manufacturing Co (TSMC), que preside Mark Liu y dirige C.C. Wei, tiene alrededor del 55 por ciento del mercado mundial, seguido por Intel, que lleva Pat Gelsinger, y Samsung, que preside Lee Jae-yong. A diferencia de estas dos últimos que fabrican chips para sí mismas, TSMC fabrica circuitos integrados diseñados por y para otros, léase Apple, Nvidia, Qualcomm, AMD, Broadcom y MediaTek.

Hasta ahora, se sabe que el terremoto no afectó a ninguna de las fábricas, por seguridad varias tuvieron que evacuar y consecuentemente detener operaciones para realizar inspecciones, entre ellas las de TSMC. Se trata de instalaciones que trabajan las 24 horas del día los 365 días del año y donde reanudar labores toma tiempo, además de que la producción es costosa y lenta.

La esperanza es que pronto pueda reactivarse la producción, ya que China también depende de los chips taiwaneses.

Ojalá no haya una crisis en puerta.

Por lo pronto, la moneda está en el aire.

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