Moneda en el Aire

Tarjeta de crédito, el sueño de muchos

Todo indica que la tarjeta de crédito regresa como medio de pago y no de financiamiento. Con educación financiera, se ha ido desvaneciendo la idea de que es un peligro.

Por más que se ha satanizado, que puede ser vista (mal utilizada) como un enemigo para dañar nuestro historial crediticio, lo cierto es que la tarjeta de crédito sigue siendo el instrumento que muchos esperan tener en sus manos para dar el ‘salto’ a un nuevo mundo financiero.

Los meses sin intereses siguen siendo uno de los programas más utilizados por todas las instituciones para atraer mas clientes, pero también es cierto que las crisis pasadas han permitido que millones de usuarios de tarjetas de crédito se encuentren en el grupo de ‘totaleros’ y con ello, obtienen el mejor de los dos mundos: financiarse hasta 50 días con el banco sin tener que pagar nada e ir construyendo un buen historial crediticio, porque es y sigue siendo el primer paso para tener acceso a créditos mayores, y para muchos es un producto financiero que lo tienen de ‘reserva’ para emergencias.

Y tan sigue siendo el medio más solicitado, que los datos dados a conocer por BBVA México sobre su desempeño el año pasado, son una clara muestra; por un lado, queda claro que al banco nadie lo alcanza, porque en un año de incremento de alzas de interés históricas y de menor desempeño de la economía, pudo colocar un promedio de 5 mil 500 tarjetas de créditos diarias, es decir dos millones de plásticos nuevos al año, que si se compara con el año antepasado, es decir 2021, fue un incremento de 52 por ciento y contra 2019 de más de 70 por ciento, lo que significa que el apetito por tener una tarjeta de crédito siguió en aumento.

¿Cómo lo lograron? Regresar al tradicional mercado abierto, hacer uso de las tecnología y poder solicitarla en línea y en redes sociales como Facebook; desde luego directivos reconocen que son de mayor riesgo, pero así poco a poco se van perfilando los nuevos clientes que suman ya más de 28 millones, por número de clientes quizás los más cercanos sean Azteca que tiene 23 millones de clientes sin contar la Afore.

Y es que los datos muestran como bien lo dijo la Asociación de Bancos de México (ABM) que regresó la tarjeta de crédito a ser protagonista, ya que las operaciones crecieron hasta en 49 por ciento el año pasado, y lo más importante a nivel sistema la morosidad se ha mantenido.

Lo más interesante es que si la oferta masiva de tarjetas de crédito por parte de los bancos se mantiene sana, y en donde coinciden muchos es en poner atención quizás en muchos plásticos que son emitidos por otras empresas no financieras, en donde justamente no se hace un análisis más preciso, ofrecen tasas mucho más caras y los clientes no ven una relación a largo plazo, esa al final, termina contaminando de cierta manera a este producto y lo peor, afectando a las familias que manchan su historial crediticio.

Por lo pronto, todo indica el regreso de la tarjeta de crédito como medio de pago y no de financiamiento, y que de ser visto como un elemento de peligro, se ha logrado ir disipando con educación financiera. Ojalá los nuevos participantes y los nuevos clientes, logren una mejor comunicación sobre las ventajas de su buen uso, aunque no les guste a muchos, es una forma de ir creciendo el historial crediticio, que no es lo mismo que las deudas.

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Y en el otro lado de la moneda, la lista de bancos digitales, así como de bancos que bajo su paraguas regulatorio lanzan una marca de banco totalmente digital va en aumento. Quien abrió la brecha fue Sabadell como el primer neobanco, el primero de tener una licencia y no tener sucursales; de ahí operan otros como Hey cobijado con Banregio; Dinn con Actinver; luego vienen los bancos digitales de Santander y Banorte, y ayer Invex presentó Now su banco digital con el que esperan alcanzar más de un millón de clientes. Por lo pronto, la moneda está en el aire.

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