Ser una pequeña y mediana empresa (Pyme) en México es de por sí ya todo un reto de supervivencia, y aquellas que han logrado sortear estos dos años de pandemia pueden considerarse casos de éxito a seguir, pero deberían ser apoyadas para que no únicamente sobrevivan, sino que inicien un proceso más acelerado de crecimiento.
Bancos e intermediarios financieros especializados, ya sea Sofomes, uniones de crédito, Sofipos, por mencionar algunos, han trabajado de cerca con las Pymes en estos años; muchos de ellos, indican, sin apoyo visible de la banca de desarrollo, que por cierto en el plan anunciado ayer en Palacio Nacional no fueron incluida las instituciones de segundo piso para apoyar a los productores del campo mexicano con alguna oferta atractiva, así dejan fuera una pieza fundamental, ojalá lo corrijan.
Las Pymes representan más de 90 por ciento de las empresas en el país, pero la gran mayoría está atrasada en la adopción de nuevas tecnologías, lo que hace que pierdan oportunidades de negocios y de crecer. Por eso será interesante seguir el proyecto puesto en marcha en Guanajuato, en conjunto con Visa y el banco que domina esa zona del país, incluso con mayor penetración que las grandes instituciones financieras, que es Banco del Bajío, de cómo se da la adopción de nuevas tecnologías, aceptación de plásticos y el impacto en los ingresos de sus negocios. De obtenerse resultados positivos, el modelo tendría que ser replicado en más entidades.
Según datos de análisis realizados por la procesadora de pagos es que aceptar pagos digitales tiene un impacto positivo para las micro y pequeñas empresas. Actualmente 75 por ciento de las Mipymes mexicanas encuestadas reporta un aumento de los ingresos gracias a los pagos digitales y 72 por ciento indicaron que sus clientes incrementaron el ticket promedio de sus compras desde que comenzaron a aceptar esos pagos. Además de que el aumento promedio de los ingresos fue de 22 por ciento y 76 por ciento indicó que aceptar pagos digitales les permitió mejorar la forma en que administraban sus negocios; con estos datos se puede promover también las economías locales. En un momento en que se requiere una recuperación económica más rápida, el Bajío puede convertirse nuevamente, como lo ha sido hasta ahora, en un buen ejemplo para otros estados.
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Y en el otro lado de la moneda, las actividades presenciales regresaron al por mayor. Ahora tocó a Prosa que realizó la 23 edición del Distintivo Socio Estratégico, que impulsa la competitividad de la cadena de valor de la procesadora de transacciones electrónicas y genera aliados estratégicos para impulsar la evolución sustentable de las diferentes líneas de negocios, pero lo más interesante además de reconocer a las empresas con las que trabajan, es que eso ha permitido que el ecosistema de pagos crezca de manera acelerada, en donde la pandemia también tuvo una participación, desde luego.
Salvador Espinosa Félix, director general de Prosa, explicó que en 2021 la empresa tuvo un crecimiento de 33.49 por ciento frente al año anterior, lo que significó que se procesaron seis billones 330 mil transacciones a lo largo del año y el dato curioso es que el viernes 12 de noviembre se alcanzó un récord con 25 millones 50 mil 917 transacciones. Así es, El Buen Fin mostró que es una de las semanas en donde las personas salen a comprar y buscar ofertas, adelantar los regalos de Navidad. Con estos datos, ojalá que en la edición de este año de ese programa las ofertas no sean solo de meses sin intereses, sino descuentos reales al hacer uso de un plástico, porque ya quedó demostrado que los mexicanos sí salen a dar el tarjetazo. Por lo pronto, la moneda está en el aire.