Moneda en el Aire

Sociedades de ahorro, comprometidas

Uno de los grandes pendientes que se tiene es que estas figuras financieras crezcan a la par de las nuevas tecnologías y tengan una transformación digital.

Si algo ha quedado claro en estos años es la aportación al sector financiero de las sociedades cooperativas de ahorro y préstamo (Socaps). Son 70 años de operación en el que poco a poco han cumplido la misión para las que fueron creadas: atender a la población sin acceso a servicios bancarios o financieros, pero aún falta mucho por recorrer.

Como bien señalaron las autoridades financieras y las cooperativas durante el encuentro organizado por la Concamex, organismo que agrupa a las principales Socaps del país, que las firmas del sector tienen un compromiso claro y consecuente en el desarrollo y reactivación de la economía en sus zonas de influencia, con modelos de negocio que involucran su propia experiencia y cuyos factores clave son la duradera relación con sus socios.

Pero en el entorno actual, uno de los grandes pendientes que se tiene es que estas figuras financieras crezcan a la par de las nuevas tecnologías y tengan una transformación digital que les permita dar servicios y productos por estas vías a sus socios.

Por eso será interesante, que así como en la banca en donde se trabaja en el tema de datos transaccionales, la discusión que se tendrá en este sector que atiende a casi 8 millones de mexicanos, muchos de ellos ubicados en lo que se llama la base de la pirámide y que a través de las Socaps han construido un historial de ahorro y crédito que les puede abrir las puertas a muchos otras opciones, y ser también futuros clientes de otras figuras financieras.

Pero mientras eso sucede, las regulaciones que vienen son la implementación del modelo de finanzas abiertas, cuya segunda fase está precisamente relacionada con datos transaccionales; también con el fin de reforzar la seguridad en las operaciones electrónicas, y dado que en el sector popular cada vez hay nuevos participantes totalmente tecnológicos, recordemos que el gigante brasileño compró una Sofipo a través de su filial Nu, con lo que darán servicios financieros de forma digital, para las Socaps y Sofipos también deberán cumplir como los bancos con temas de ciberseguridad que estarán plasmados en una circular, pero además tendrán próximamente una nueva regulación en materia de contratación de comisionistas que promoverá su crecimiento y la inclusión financiera.

Las Socaps han operado durante años de forma ‘tradicional’, y con criterios contables, por ejemplo en algunos casos considerados ‘a la antigüita’, por lo que se prepara la actualización en el régimen regulatorio de capital y liquidez, según adelantó la propia CNBV para que sea consistente con estándares internacionales (IFRS 9), sin perder el principio de proporcionalidad que requiere este sector, por lo que más allá de cambios regulatorios a la vista, puede ser el inicio también de un impulso para que operen más en temas digitales, incluso se abra la puerta a una consolidación de la industria y una transformación acorde al momento que se vive. Ya veremos cómo se avanza en todo esto.

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Y en el otro lado de la moneda, sin duda uno de los cambios positivos que se han vivido con las conexiones y reuniones a distancia los vivió la Semana de Educación Financiera, en la que autoridades, instituciones financieras y diversos medios electrónicos, influencers, coaches financieros por nombrar algunos, han aportado a difundir los temas para mejorar las finanzas personales, incluso AT&T México se unió a esta iniciativa que junto con Broxel explicaron sobre ReMo que permite realizar operaciones desde el celular sin intermediarios, como mandar dinero, cobrar a distancia, dar tarjetas a la familia, iniciativa que consideran ayuda a la inclusión financiera ya que ante el incremento de teléfonos inteligentes se puede de manera fácil y sencilla impulsar medios de pagos como ReMo. Por lo pronto, la moneda está en el aire.

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