Moneda en el Aire

Sofomes son emisoras de deuda estables

Las Sofomes muestran bajos niveles de morosidad en relación al resto de las entidades, lo cual es más que positivo en los tiempos actuales.

El tiempo ha pasado tan rápido como ha sido su expansión y ‘proliferación’ en todos los sentidos de esta figura financiera, las Sociedades Financieras de Objeto Múltiple (Sofomes) cumplen exactamente quince años de su creación el próximo mes.

En julio de 2006 estas figuras financieras nacieron tras modificarse la Ley General de Organizaciones y Actividades Auxiliares de Crédito, entre otras leyes, ahí vio la luz la figura de Sofom, diferenciándose entre reguladas o no reguladas, las primeras por estar asociadas a una entidad, por ejemplo, bancaria.

Cuando se diseñó esta figura se buscó que pudiera llevar recursos financieros a sectores que antes no estaban atendidos, por ende, para constituir una entidad de este tipo todo es relativamente más sencillo; hoy hay un gran número de jugadores en este sector y como en todo, buenos y malos participantes.

En el reciente Reporte del Sistema Financiero, el Banco de México (Banxico) en su análisis explica que en el caso de las Sofomes, emisoras de deuda que forman parte de ese gran ecosistema, muestran bajos niveles de morosidad y son estables en relación al resto de las entidades, lo cual es más que positivo en los tiempos actuales.

De acuerdo con el Banco Central, desde el último Reporte se observa una disminución marginal en la morosidad, aunque continúan en niveles superiores a los observados previos a la pandemia de Covid-19. A pesar de que son especialmente dependientes del fondeo a través de la colocación de emisiones de deuda en el mercado, en general han mostrado adecuados niveles de liquidez.

Aunque en el caso de las Sofomes reguladas por tener vínculos patrimoniales con bancos, pero que no son sus subsidiarias, presentaron un incremento en la morosidad desde el tercer trimestre de 2020.

Sin embargo, el Banco Central destaca el caso de dos Sofomes, que en los últimos meses han estado en el centro de la atención, estas instituciones no reguladas, que cuentan con emisiones vigentes en los mercados internacionales y que realizaron correcciones contables −derivadas principalmente de sus procesos de auditoría− que implican un reconocimiento de pérdidas, si bien no representan un riesgo sistémico para este sector, sí hay una afectación de la imagen que se tiene de este segmento financiero.

Estas dos entidades son Crédito Real, que lista sus acciones en la BMV y reporta información trimestral al público inversionista con los criterios contables que la CNBV establece y la otra es Alphacredit que no tiene vínculo patrimonial con una entidad financiera regulada.

Aunque las dos entidades representan 10.5 por ciento de la cartera total del sector de Sofomes no reguladas al primer trimestre, no representan un riesgo sistémico dada su baja interconexión con el sistema financiero mexicano, pero el Banco Central explica que el seguimiento de los acontecimientos por parte de los inversionistas y analistas para estas dos entidades ha tenido un impacto en el precio de los bonos internacionales, reflejando inquietud sobre la calidad crediticia de estas entidades.

Para el Banco Central es claro que “el sector dista de ser homogéneo y aunque el problema de las dos entidades en cuestión parece tener orígenes idiosincrásicos , los eventos sugieren deficiencias en el registro y control interno, así como en los procesos de auditoría a los que se sujetan”, por lo que considera que la inquietud de los inversionistas y analistas que les dan cobertura puede implicar un riesgo reputacional para entidades dentro del mismo sector o para empresas, por ende hay trabajo que hacer en este sector para no verse afectados de más y que seguro el próximo presidente de la Asofom, Enrique Presburger Cherem, lo tendrá en agenda. Por lo pronto, la moneda está en el aire.

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