Moneda en el Aire

El Salvador y el bitcoin

El hecho de que se hable de la adopción del bitcoin como moneda de curso legal en ese país no suena descabellado.

Es noticia en todos lados que el presidente de El Salvador, Nayib Bukele, tiene entre sus planes que las criptomonedas, como es el bitcoin, sea integrada como una moneda de curso legal, y se pueda usar como cualquier otra forma de pago oficial en ese país por eso miles en todo el mundo han volteado a ver a esta nación.

Estas declaraciones han generado que creyentes y usuarios de esta moneda virtual estén esperanzados a que sea el primer paso hacia un mundo que acepte de manera oficial y sin tener ‘fobias o miedos’ a esta divisa respaldada en la tecnología del blockchain, incluso personajes importantes en el mundo de las criptos ya han ofrecido donaciones para que los negocios se adapten y puedan aceptar este medio de pago en sus comercios, tal como sucede, por ejemplo, con las terminales punto de venta.

Lo cual podría ser realmente fácil o sencillo, si se toma en cuenta que El Salvador cuenta con apenas 6 millones 500 mil habitantes, siendo la nación más pequeña en Centroamérica y ha sido, según el Banco Mundial, un país más igualitario en los últimos años, con el segundo nivel más alto de igualdad en América Latina y el Caribe, después de Uruguay, a la par del promedio mundial. Esta aceptación de monedas podría ponerlo, como ya lo hizo el solo anuncio, en el centro de atención de inversionistas y personajes de todo tipo.

De avanzarse en el siguiente paso, que es enviar la propuesta al Congreso este mismo mes para que sea analizada y de llegar a concretarse, estaríamos hablando de que El Salvador, más allá del impacto económico que podría tener en el país, se convertiría en un excelente ‘ensayo’ para otras economías en tiempo real de los pros y contras, desde temas para el sistema financiero como aperturas de cuenta en esa moneda, los temas de prevención de lavado de dinero, identificación de clientes, el uso del blockchain para otros servicios u operaciones, ya que es la tecnología que respalda el bitcoin.

En este año de pandemia, El Salvador no lo ha hecho mal, el mismo Banco Mundial ha reconocido que fue el país centroamericano que más rápido adoptó fuertes medidas de contención contra el brote y sigue siendo uno de los países menos afectados en la región, esto porque se tomaron medidas para limitar el impacto de la pandemia en los hogares y las empresas.

Esas medidas incluyeron transferencias de efectivo a aproximadamente 60 por ciento de todos los hogares; distribución de alimentos para hogares de bajos ingresos; un aplazamiento en el pago de servicios básicos, hipotecas y préstamos personales, reducción de los requisitos de reserva de los bancos para nuevos préstamos y la relajación temporal de condiciones crediticias mediante un periodo de gracia para el pago de préstamos (en México se hizo esta parte únicamente); extensiones para el pago del Impuesto sobre la Renta para personas y ciertas empresas, entre otros.

Por ello, el hecho de que se hable de la adopción del bitcoin como moneda de curso legal en ese país no suena descabellado y el mensaje dado por el presidente Nayib Bukele en la conferencia Bitcoin 2021 de que les ayudaría, según sus estimaciones, a crecer más rápido o recibir de manera directa las remesas sin intermediarios, puede ser bueno para ellos y para otras naciones; la oportunidad que están esperando para ver si ese puede ser un camino a seguir o si de plano se sigue, como hasta ahora, ‘pateando’ la pelota para no discutir sobre el futuro de las criptomonedas en las economías. Por lo pronto, la moneda está en el aire.

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