Perspectiva Global

T-MEC - ¿Qué sigue? (III)

México sigue destacando como plataforma manufacturera debido a la disponibilidad de talento técnico dispuesto a trabajar en planta, la capacidad de mantener la producción sin pausas innecesarias y las menores cargas regulatorias frente a Estados Unidos.

La semana pasada comenté sobre lo que pienso que puede pasar en las próximas semanas en torno a la “primera revisión conjunta” del Tratado México-Estados Unidos-Canadá (T-MEC), planeada para el 1 de julio (“T-MEC - ¿Qué sigue? (II)”, 9 de junio). Describí cinco escenarios posibles. Asimismo, comenté sobre cómo los cambios unilaterales en la política comercial estadounidense introducen un nivel de incertidumbre que obliga a las empresas a replantear inversiones y cadenas de suministro. No obstante lo anterior, considero que México sigue destacando como plataforma manufacturera debido a la disponibilidad de talento técnico dispuesto a trabajar en planta, la capacidad de mantener la producción sin pausas innecesarias y las menores cargas regulatorias frente a Estados Unidos, factores que, en conjunto, siguen inclinando la balanza a favor del país en un contexto global cada vez más fragmentado.

Ahora bien, otro aspecto muy relevante de esta revisión del T-MEC es que no solo es para temas puramente comerciales. Retomando las prioridades que el propio gobierno de los Estados Unidos ha comentado sobre su relación con México, que claramente incluye la revisión del T-MEC son tres: (1) Desmantelar la producción y tráfico de fentanilo; (2) parar la migración ilegal; y (3) evitar que China use a México para evitar las barreras arancelarias y lleve sus productos a EU. En este sentido, el gobierno de la presidenta Sheinbaum ha mostrado un grado de cooperación con el gobierno de nuestro país vecino del norte sin precedentes, echando por la borda la política de “abrazos, no balazos”, con la entrega de 92 criminales relacionados con el crimen organizado, sin juicio de extradición, incluyendo a Rafael Caro Quintero, que por años y con diferentes administraciones tanto en EU, como en México, nunca se quiso entregar. Asimismo, en los últimos 18 meses el Senado mexicano ha aprobado en más de dos ocasiones la presencia de personal militar de los Estados Unidos en territorio nacional “con fines de entrenamiento”, incluyendo 19 ‘Navy Seals’, a solo unos días de la ejecución del operativo para abatir al líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).

Claramente el tema continúa escalando y ahora el gobierno de los Estados Unidos solicita que México entregue a políticos mexicanos con supuestos nexos con el narcotráfico para ser juzgados en EU. Esto tampoco tiene precedentes. En ocasiones anteriores que el gobierno estadounidense había acusado a funcionarios públicos mexicanos, eran políticos que ya se habían separado de su cargo, como Mario Villanueva, exgobernador de Quintana Roo, en los noventa o Tomás Yarrington, exgobernador de Tamaulipas, en 2012. En esta ocasión las acusaciones han sido a políticos en funciones, como Rubén Rocha Moya, ahora exgobernador de Sinaloa, pero que estaba en funciones cuando Estados Unidos lanzó las acusaciones o el senador Enrique Insunza. Para esta nueva solicitud será necesario que el gobierno estadounidense lleve a cabo la solicitud formal de extradición.

En cuanto a la migración ilegal, la Guardia Nacional en México asigna alrededor de una cuarta parte de sus elementos a parar a los migrantes que desean transitar por nuestro país para alcanzar la frontera sur de los Estados Unidos y cruzar sin documentación apropiada. En este sentido, el número de “encuentros” de oficiales de aduanas y protección fronteriza de los Estados Unidos con personas que desean cruzar la frontera y que no cuenta con ciudadanía estadounidense, ni residencia permanente, ni visa de trabajo ha disminuido significativamente a niveles cercanos a cero desde el segundo trimestre del año pasado. Por último, en materia de evitar que China pueda colocar los productos mayormente hechos en su país en los Estados Unidos, sin enfrentar aranceles u otras restricciones, a principios del año, el gobierno de Sheinbaum impuso aranceles bastante altos a la importación de bienes de países sin tratado comercial, principalmente provenientes de China.

En cuanto a los funcionarios públicos del gobierno mexicano que tienen estrecha relación con los Estados Unidos, ha habido tres cambios muy relevantes. Por un lado, el titular de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), cuyo cambio fue detonado por las acusaciones del gobierno de EU a dos bancos (CIBanco e Intercam) y una casa de bolsa (Vector). Sin embargo, más recientemente los cambios han sido a un mucho mayor nivel, con los nombramientos de Roberto Velasco como secretario de Relaciones Exteriores (SRE) y a Roberto Lazzeri, como embajador de México en los Estados Unidos. Considero que, aunque los titulares de la SRE y la Embajada tenían experiencia y el prestigio, los relevos llevan nueva energía, otro tipo de experiencia y una relación más directa con el liderazgo actual en México que puede continuar apoyando el mejoramiento de las relaciones México-Estados Unidos.

Hace una semana falleció mi tío Rubén De la Torre Martín. En este mismo espacio envié mi más sentido pésame a su esposa, mi tía Lety Casillas de De la Torre y a mis primos. En su fiesta de 25 años de casados, hace ya muchos años, mi tía Lety me dijo al felicitarla “No podría vivir sin tu tío”. El viernes pasado, mi tía falleció repentinamente, a tan solo una semana después del fallecimiento de mi tío. Un beso y un gran abrazo al cielo tíos. Envío de nuevo mi más sentido pésame y un fuerte abrazo con mucho cariño a mis primos Lety, Lorena, Gaby, Ivonne y Rubén, haciéndolo extensivo a mis tíos. Mi papá decía que los fallecimientos nunca vienen solos, pero nunca me imaginé algo así y en este sentido le envío también un fuerte abrazo con cariño a Juan José Rodríguez Márquez y familia. Hay un angelito más cuidando de ustedes.

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