Termina el Mundial y lo que podemos prever para los siguientes días y meses es un escenario de turbulencia extrema, en lo que puede suceder con los esfuerzos desesperados del presidente Trump por no perder el control del Congreso. Es en este contexto, y después de la “Cumbre de América del Norte” en el MetLife Stadium de Nueva York, conviene revisar cuáles son las expectativas de la economía de los Estados Unidos y de su principal termómetro: el índice S&P.
La economía de los Estados Unidos y Wall Street transitan por un punto de inflexión estructural. El extraordinario despliegue de capital en inteligencia artificial (IA) convive con presiones inflacionarias remanentes por tensiones geopolíticas en Medio Oriente. Analizando los escenarios de Bursamétrica y de los principales bancos estadounidenses tenemos tres escenarios posibles para el PIB, las decisiones de la Reserva Federal (Fed) y el comportamiento del índice S&P 500.
1. Escenario Base: Productividad Tecnológica y Aterrizaje Suave. Este es el escenario con altas probabilidades.
En la economía, el PIB real crecerá 2.2% en 2026 y moderará su avance a 1.8% o 2.0% en 2027. El consumo de los hogares perderá algo de fuerza por la erosión acumulada del poder adquisitivo. Sin embargo, la inversión privada fija en infraestructura digital actuará como amortiguador macroeconómico.
La inflación al consumidor (IPC) cerrará 2026 cerca del 3.2% o 3.4% debido al impacto temporal de las materias primas, para luego descender firmemente hacia el 1.7% o 2.5% en 2027. En este entorno, la Reserva Federal mantendrá una postura cautelosa. Creemos que la tasa de fondos federales se situará en un rango de 3.25% al cierre de 2026 y bajará a 3.00% al finalizar 2027. El desempleo se estabilizará en torno al 4.4% y 4.5%.
Para el S&P 500, prevemos un cierre cercano a los 8,000 puntos para finales de 2026, asumiendo una expansión de utilidades del 23% anual en promedio. Para finales de 2027, firmas como Morgan Stanley proyectan que el índice alcanzará los 8,500 puntos.
2. Escenario Optimista: Boom de Productividad Estructural. Este escenario rosa asume un crecimiento más rápido en la economía y en las utilidades como consecuencia de la revolución tecnológica.
El PIB de EU se acelera por encima de su potencial de largo plazo, en 2.6% en 2026 y 2.5% en 2027. Las enormes inversiones de los proveedores de servicios en la nube (hyperscalers), proyectadas por encima de los 800,000 millones de dólares, detonan un auge generalizado en la industria de semiconductores, manufactura avanzada y servicios de energía eléctrica.
Bajo el incremento de la productividad las presiones inflacionarias de los salarios son menores, proyectando la inflación subyacente descendiendo hacia el objetivo del 2.0% de la Fed. Las tasas bajan al 2.75% para fines de 2027, dinamizando el mercado de la vivienda y el crédito al consumo.
En este escenario alcista, el auge en las utilidades se traslada con éxito a los 11 sectores del índice bursátil. El S&P 500 cierra en los 8,300 puntos en 2026 y para el 2027 se sitúa en los 9,500 unidades, ante un entorno de dinero más barato y crecimiento de doble dígito en los flujos de caja.
3. Escenario Pesimista: Estanflación por choques de oferta y tasas restrictivas. Asumiendo un recrudecimiento en la guerra del Golfo, combinada con fricciones comerciales y aranceles, este escenario también tiene hoy altas probabilidades de ocurrencia.
Un choque prolongado en los precios de la energía derivado del cierre indefinido del estrecho de Ormuz eleva la inflación general por encima del 4.0% en la segunda mitad del 2026. El crecimiento del PIB real se deprime hasta 1.5% en 2026 y apenas roza 1.0% en 2027, configurando un estancamiento económico con inflación persistente (estanflación).
La Reserva Federal se ve forzada a mantener la tasa de interés de referencia en niveles restrictivos de 3.75% o más durante todo 2026 e inicios de 2027. Como consecuencia directa, el mercado laboral se deteriora, elevando el desempleo hacia el 5.0%.
Las elevadas valuaciones actuales del mercado accionario se vuelven insostenibles frente a tasas de interés altas y márgenes de ganancias comprimidos, en particular en las acciones tecnológicas. El ajuste del mercado accionario puede tocar piso sobre los 6,000 unidades y cerrar en 7,000 puntos para fines de 2026. Para el cierre de 2027, la falta de catalizadores macroeconómicos y la contracción en el gasto de capital tecnológico arrastrarían al índice bursátil a un prolongado mercado bajista, consolidando su cotización en torno a las 6,800 unidades.