Perspectiva Bursamétrica

Warsh salió bien librado de su primera reunión del CFMA

La primera aparición en público de Warsh dio la oportunidad de conocer de viva voz los principales aspectos que pretende modificar en el modus operandi de la Fed.

La primera reunión del Comité Federal de Mercado Abierto presidida por Kevin Warsh, nuevo presidente del Banco de la Reserva Federal de los Estados Unidos despertó una enorme expectativa, ¿Cómo iba a resolver la dicotomía entre actuar como banquero central autónomo, en un entorno de inflación creciente, y no traicionar a quien lo nombró para el puesto, el presidente Trump, quien exige bajar las tasas de interés a como de lugar?

En adición, la primera aparición en público de Warsh dio la oportunidad de conocer de viva voz los principales aspectos que pretende modificar en el modus operandi de la Fed. Hay que recordar que la tesis del nuevo presidente de la Fed es que la economía de los Estados Unidos atraviesa por una fase singular de muy alta productividad, generada por el gasto de inversión en la alta tecnología y en la inteligencia artificial, lo que genera crecimiento y mayor resiliencia a los choques externos de oferta, como los generados con la guerra en Medio Oriente, por lo que Warsh se había pronunciado por reducir las tasas, poniendo énfasis en el control de la oferta monetaria, en donde se detecta, según Warsh, un exceso de liquidez. Es decir usar el tamaño del balance de la Fed como instrumento de control inflacionario más que la tasa de interés.

En su debut, el Comité Federal de Mercado Abierto —bajo la presidencia de Warsh— votó unánimemente por mantener los tipos de interés de referencia en un rango de 3.50% - 3.75%. Pese a la fuerte presión política ejercida desde el ejecutivo por el presidente Donald Trump para relajar la política monetaria, la institución se enfocó rigurosamente en su mandato de mantener la estabilidad de precios. Esto se debió a un repunte de la inflación al consumidor que alcanzó el 4.2% anual en su índice general de mayo, mientras que la inflación subyacente, alcanzó promedios cercanos al 3%, fuertemente impactada por los choques de oferta derivados del conflicto en Oriente Medio y muy por arriba del objetivo de inflación que es 2%.

Durante su primera conferencia de prensa, Warsh reafirmó su compromiso institucional utilizando el término “price stability” de manera reiterada, lo que el mercado interpretó inmediatamente como una postura restrictiva (hawkish). En el análisis del diagrama de puntos (dot plot), la mediana de los datos apunta a un alza de las tasas para el último trimestre de este año. Esto eliminó por completo el sesgo anterior que anticipaba recortes.

Las expectativas mostraron una división profunda entre los gobernadores: Nueve de los dieciocho funcionarios que participan en la prospectiva estimaron que será necesario al menos un aumento de tasas en 2026 debido al repunte de la inflación derivado del conflicto con Irán. Ocho integrantes anticipan mantener estables las tasas, y el propio Warsh se rehusó a participar en el ejercicio, ya que piensa erradicar esta práctica, argumentando que compromete la flexibilidad operativa de la Reserva Federal.

Quizá el acontecimiento más disruptivo de la reunión fue la reestructuración de los protocolos de comunicación del banco central. En el comunicado oficial posterior a la reunión, se redujo la extensión del mismo a un texto de 130 palabras. La duración de la conferencia de prensa posterior a la reunión se redujo a la mitad del tiempo.

Además, Warsh anunció la creación de cinco grupos de trabajo orientados a modernizar y auditar el funcionamiento interno de la FED. Las áreas de estudio incluyen:

1. Comunicación: Revisar el formato del Resumen de Proyecciones Económicas y el de los comunicados oficiales del Comité.

2. Balance del banco central: Evaluar el régimen de reservas. Del otro lado de la moneda, evaluar la política de la oferta monetaria. La reducción del balance general (de 6.6 billones).

3. Fuentes de datos: Modernizar la utilización de métricas y Big Data alternativo.

4. Productividad y empleo: Estudiar el impacto estructural del mercado laboral en la era de transformación digital.

5. Marco de inflación: Analizar nuevas metodologías para medir la inflación subyacente, como el uso de «promedios recortados».

La primera reunión de Kevin Warsh como presidente de la FED marcó un alejamiento deliberado del modelo comunicativo de sus predecesores. Al priorizar la dependencia de los datos reales de la economía sobre las promesas a futuro de la política monetaria, la gestión de Warsh inauguró una nueva era de pragmatismo monetario. El inicio de su mandato promete una revisión integral de la institución para abordar los retos inflacionarios, la disrupción tecnológica y las exigencias de estabilidad, todo ello bajo un escrutinio incesante de los mercados globales.

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