En pleno desarrollo de la Copa Mundial de Futbol, los restaurantes de la Ciudad de México se sienten como los ‘grandes expulsados’ del Mundial, debido a que han registrado mermas significativas en sus ingresos debido a cierres viales, interrupciones a la movilidad y diversas afectaciones logísticas relacionadas tanto con la organización de los partidos como con manifestaciones sociales recurrentes.
La Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac), los Directores de Cadenas de Restaurantes (Dicares) y la Asociación Mexicana de Restaurantes (AMR) denunciaron que la capital no puede operar bajo una lógica de parálisis constante, que ha afectado a más de mil establecimientos ubicados en corredores económicos, turísticos y gastronómicos clave, como el Centro Histórico, Coyoacán y Tlalpan.
Las organizaciones advirtieron que, de manera conservadora, la limitación operativa de estos mil negocios afecta directamente a más de 20 mil trabajadores y frena la atención de unos 100 mil comensales potenciales por jornada, impactando en cadena a proveedores, repartidores y productores agrícolas locales.
La industria aclaró que las afectaciones no provienen de forma exclusiva de marchas de protesta. El problema también se agudiza cuando las autoridades implementan decisiones operativas de seguridad pública y movilidad, ordenando el cierre de vialidades completas para facilitar traslados oficiales, operativos institucionales o el desplazamiento de selecciones, comitivas de aficionados y eventos de alta concentración.
Claudia Ramírez, presidenta ejecutiva de Canirac, precisó que la expectativa de captar una derrama económica adicional por 562 millones de dólares durante la justa deportiva difícilmente compensará los retos financieros del año. El sector arrastra presiones severas derivadas de la inflación, el aumento al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) en bebidas azucaradas y el incremento al salario mínimo general en este 2026.
Ramírez detalló que los altos costos han golpeado el flujo de caja de las empresas. Asimismo, reveló que durante los primeros encuentros mundialistas el ticket promedio de consumo en las mesas no mostró un repunte significativo, manteniéndose en niveles habituales a los de cualquier día regular, por lo que el ligero crecimiento de ventas observado en algunos locales obedeció únicamente a un mayor volumen de afluencia de clientes.
Caravana Corona
En contraste con este complejo escenario urbano, la iniciativa privada busca detonar el consumo mediante estrategias de proximidad. Andrea Sánchez, directora de reputación y comunicación de Grupo Modelo, informó el lanzamiento de las Caravanas Corona, un proyecto diseñado para recorrer las 32 entidades federativas de la República con el fin de descentralizar la experiencia mundialista y llevar el ambiente festivo directamente a comunidades de todo el país.
La campaña de la firma cervecera contempla además dinámicas para la entrega de 500 boletos para partidos oficiales de la Copa Mundial de la FIFA 2026 a participantes mayores de edad. Sánchez concluyó destacando que, detrás de la emoción de los estadios, existe una cadena de valor indispensable compuesta por miles de pequeños comercios, bares y restaurantes que configuran el tejido social, generan actividad económica y permiten el reencuentro de las familias en torno al deporte.
Crecen fraudes digitales
El arranque del Mundial 2026 ha detonado una de las temporadas más intensas para el fraude digital en Norteamérica. De acuerdo con la firma global de tecnología de pagos ACI Worldwide, cuyo vicepresidente para Hispanoamérica es Alberto Olivares, las compras fraudulentas durante torneos anteriores promediaron 405 dólares, frente a los 270 dólares de las órdenes legítimas. Tras analizar 24.5 millones de transacciones, la compañía detectó que los defraudadores buscan operaciones grandes mediante la modalidad de tarjeta no presente semanas antes de los eventos.
En México, el Consejo Ciudadano estima pérdidas por fraudes en boletos de entre mil y 100 mil pesos por víctima, mientras que en abril de 2026 se registraron 9 mil 741 dominios fraudulentos relacionados con la justa. Ante este escenario, los métodos alternativos de pago surgen como una opción más segura, al registrar una tasa de intento de fraude de apenas 0.57 por ciento frente al 3.97 por ciento de las tarjetas tradicionales, elevando su adopción al 24.8 por ciento del total de las transacciones en 2026.