Bodegas Domecq celebró sus primeros cincuenta años en México y nos cuentan que la empresa vislumbra un futuro muy positivo en el país donde alcanza una producción de 6 millones de litros por año, lo que significa un crecimiento de 62 por ciento anual. A cinco años de la compra de Pedro Domecq por parte de dos marcas globales: González Byass y Grupo Emperador, la empresa escaló de una distribuidora boutique que facturaba anualmente 800 mil cajas, a una empresa que produjo y vendió 1.3 millones de cajas. Al día de hoy, el negocio mexicano ha crecido 42 por ciento gracias a la labor del equipo de Casa Pedro Domecq, bajo la dirección actual de Martin Skelton.
A nivel sustentabilidad, Bodegas Domecq cuenta con parques solares y un sistema de medición de recursos como el agua y el vidrio, que permite saber cuánto se gasta por año y reducir en los siguientes la cifra. Actualmente la empresa ha logrado reducir los grosores de varias botellas para ahorrar vidrio y mantiene constantemente los incentivos a proveedores para replicar estas prácticas.
Recientemente, Casa Pedro Domecq plantó un viñedo nuevo de 20 hectáreas en el Valle Ojos Negros, también se adquirieron nuevos tanques de almacenamiento y se renovó la parte industrial de la bodega, acciones que indican que la empresa se mantendrá por muchos años más en México. Solo así se puede seguir liderando por los siguientes 50 años.
Además, la empresa está lanzando productos nuevos, como Vasija Blanco y Tinto, o el Chateau Domecq Rosado. En destilados se agregaron al portafolio Cantera Verde, una ginebra hecha en Oaxaca, o el nuevo Presidente Pica Piña, un licor de brandy. A eso se suma la representación de más casas: Fundador y Terry, marcas de brandy muy conocidas, las marcas de whisky premium Dalmore y Jura, además de las casas francesas Remy Cointreau y Remy Martin, coñac. Felices 50 años para la firma en México y ¡salud!
Se preparan en proceso de laminación en México
Son importantes los esfuerzos que hacen algunos corporativos por consolidar la capacitación de su personal, pero no muchos tienen una universidad que se encargue de esta tarea. Ese es el caso de la acerera Altos Hornos de México (AHMSA). Integrantes de la Primera Generación de la Escuela de Acero y Laminación, 58 alumnos de la Universidad AHMSA culminaron dos años de estudios de posgrado en las especialidades de Procesos Primarios, Acero y Laminación. Nos cuentan que los títulos de cada especialidad son avalados oficialmente por la Secretaría de Educación Pública (SEP) de Coahuila.
“El mayor valor que tiene Altos Hornos de México es su capital humano y ustedes hoy representan un nuevo potencial técnico de la empresa para la continuidad de su operación y para enfrentar los retos del futuro, en un mundo del acero cada día más exigente”, expresó Luis Zamudio Miechielsen, director general de AHMSA y subsidiarias, al felicitar al grupo de alumnos por su éxito profesional, en una ceremonia de graduación.
Mónica Elizondo, la directora corporativa de Recursos Humanos de AHMSA, expresó que la culminación de la primera generación es un orgullo para la empresa, para los maestros y para los graduados.
En la ceremonia de graduación participaron Francisco Osorio Morales, subsecretario de Educación Media y Superior de Coahuila; Gladys Villarreal González, directora de Educación del Ayuntamiento de Monclova; Homero Pérez Ramón, director de Laminación y Servicios, y Francisco Orduña Mangiola, director de Comunicación Social de la empresa.