La ventaja se está encogiendo. La exigencia, no.
Hace cuatro años se viralizó el meme “Te lo explico con gansitos”, el cual mostraba de forma simple cómo afectaba la inflación al poder adquisitivo, contrarrestando el mensaje que llegaba desde el Gobierno Federal, el cual promulgaba que este cambio era histórico, ya que un aumento de esa magnitud no se veía desde hacía más de 40 años.
Y una coincidencia interesante es que este año cumple cuarenta años el índice que mide precisamente la paridad del poder adquisitivo entre diferentes monedas: el Big Mac Index, creado por The Economist. El cual compara cuánto cuesta el mismo producto en distintos países y convierte esos precios a dólares.
Y sin entrar en debates partidistas, este índice nos permite ver realmente como envejeció aquella política salarial. En enero del 2022 una Big Mac en nuestro país estaba en 3.34 dólares mientras en EU costaba 5.04 dólares. Y en julio de este año el precio en nuestro país está en 6.27 dólares mientras que en EU el precio está en 6.22 dólares.
Curiosamente otro índice que tendió a empatarse fue la tasa de rotación voluntaria. De acuerdo al Aon, Salary Increase and Turnover Study, la rotación en el 2022 en EU estaba en un 16.2% mientras en México se reportaba un 10.7% el cual en el 2025 se redujo a un 9.3%; sin embargo en EU la reducción llegó a un 10%.
Estas comparaciones nos permiten ver los matices que lo que hoy se vive como secreto a voces en las industrias. Hay una guerra no declarada por el talento.
Ante este panorama hay quienes se han tomado en serio las recomendaciones milenarias del libro “El arte de la Guerra” de Sun Tzu, y desde hace tiempo se han estado preparando para esta “guerra de talentos”. Uno de ellos es René García Balderrabano, quien es el director de operaciones en Monterrey de Fluidmaster.
A René lo conocí durante un programa de desarrollo gerencial que impartí con el Centro de Competitividad de Monterrey. Este programa fue parte de un plan estratégico que lleva varios años en evolución y que desde sus inicios ha demostrado que el enfoque híbrido adoptado por René de dar el mismo énfasis a los procesos productivos como a las personas, no solo es funcional, sino necesario.
Porque como pudimos analizar, el costo de vida y la movilidad laboral se parecen cada vez más a los de una economía desarrollada. Pero si lo comparamos con la competitividad, la similitud se desvanece. Y es ahí donde lo que han hecho en Fluidmaster cobra relevancia.
Y no solo porque tienen niveles de rotación por debajo del 3% sino que además se han convertido en un referente a nivel global en toda la organización de Fluidmaster. Porque no solo han implementado las mejores prácticas de manufactura sino que hay una alineación cultural-tecnológica-operativa en niveles a los que tu servidor no había visto desplegados.
René y su equipo se obsesionaron no solo en cumplir con las normativas como SMETA o la NOM-35 sino que realmente se sumergieron en los principios que mueven a las personas. Saben que el salario es importante, pero no lo es todo. También son las condiciones de trabajo, los beneficios y el ambiente laboral lo que hace que una persona tome la decisión de cambiar de trabajo o tener este sentido de pertenencia.
A eso hay que agregar que llevan nueve años obteniendo el reconocimiento de Empresa Socialmente Responsable. Lo que explica no solo que el personal no esté buscando cambiar de trabajo; sino que se sientan orgullosos de ser parte de la organización.
Esta filosofía de entendimiento fundamental no solo lo aplicaron en la parte cultural sino que está reflejado en sus operaciones del día a día. Su departamento de ingeniería es la prueba viviente de eso, ya que conocen a nivel molecular lo que está sucediendo en uno de sus procesos críticos.
Cuidan hasta el más mínimo detalle de todo el proceso, desde la materia prima, el entrenamiento de su personal, el mantenimiento de sus máquinas, sus procesos de empaque y la logística de los materiales.
Sobre todo, han desarrollado un criterio para aplicar la tecnología solamente donde sea necesario, ya que entre las líneas de ensamble, hay una de alto volumen donde desarrollaron un proyecto en el cual integraron varios robots con la finalidad de dignificar realmente el aporte que generan las personas a la operación.
René tiene varios años “raspando muebles” en la organización, cuestionando paradigmas y siendo contraintuitivo a lo que dicta la industria. Aplicó la idea de Sun Tzu. “Las guerras se ganan antes de librar las batallas” y en la guerra por talento lleva mucha ventaja.
