En un mundo empresarial cada vez más condicionado por cambios geopolíticos y tensiones comerciales, los líderes empresariales enfrentan un doble reto: defender su presente y construir su futuro. El más reciente EY-Parthenon CEO Outlook Survey de EY revela que el empresariado mexicano está cambiando la jugada, demostrando que el país es resiliente y se mantiene como un hub seguro para las inversiones a pesar de las dudas globales. Las decisiones ya no se toman solo para reaccionar ante conflictos; ahora nacen de una estrategia que entiende que, para avanzar cuando todo cambia tan rápido, es necesario buscar nuevas oportunidades, transformar la forma de trabajar y descubrir qué es lo que realmente genera ganancias. Esta mentalidad marca una gran diferencia, porque mientras a nivel global el optimismo pleno de los directivos se desplomó del 42% al 22% debido a las tensiones geopolíticas y disrupciones en las cadenas de suministro, la confianza en nuestro país se mantiene estable. Detrás de esta resiliencia existe una convicción de largo plazo: la integración productiva y comercial de Canadá, Estados Unidos y México seguirá siendo un motor estratégico para la región, más allá de cualquier proceso de negociación o actualización de sus acuerdos comerciales como lo es el T-MEC. Uno de los principales pilares de esta resiliencia radica en la reconfiguración geográfica de las inversiones. Mientras que la confianza empresarial global se ha visto afectada por amenazas que el 62% de los directivos identifica como su principal peligro, para los empresarios nacionales, México encabeza los destinos prioritarios para los próximos doce meses, seguido de Canadá y Estados Unidos, consolidando al bloque norteamericano como su núcleo comercial sin perder de vista mercados como India y España. Esta convicción no ignora la complejidad del panorama actual, pues al mapear el entorno, el verdadero reto operativo se libra en la disrupción tecnológica y los riesgos asociados a la inteligencia artificial, que preocupan al 32% de los encuestados. A esto se suman las fricciones en el comercio y cadenas de suministro con un 30%, y las amenazas de ciberseguridad y privacidad de datos con un 20%. Frente a este mapa de riesgos, las empresas no están dando un paso atrás, sino que avanzan con cuidado, pero con firmeza. El mejor ejemplo de esto es cómo ha evolucionado el uso de la inteligencia artificial en los negocios. Quedó atrás la etapa en la que solo se experimentaba con ella por pura novedad; hoy, los comités directivos exigen resultados claros, rentabilidad y números tangibles sobre cada peso invertido en el estado de resultados y la productividad. Los datos lo confirman con contundencia: el 60% de las compañías aumentó su presupuesto planeado para IA este año en comparación con el anterior, y el 40% restante decidió mantenerlo igual. Esto demuestra que ninguna organización está dando marcha atrás ni recortando recursos en esta tecnología. Esta adopción ha transformado de forma profunda el mapa de riesgos de la alta dirección, desplazando la incertidumbre regulatoria tradicional por nuevas preocupaciones estratégicas como la seguridad digital, que ya es vista como un componente indispensable para la continuidad corporativa. Hoy en día, la IA se concibe como un habilitador para potenciar a los equipos, permitiendo que la toma de decisiones estratégicas se complemente con una visión humana mucho más ágil. Al final, estos hallazgos nos demuestran que el éxito para los próximos meses no llegará por inercia, sino por la agilidad que tengan las empresas para ajustar su forma de trabajar y frenar los riesgos a tiempo. Los directivos en México están cambiando el chip hacia una resistencia mucho más estratégica, donde la tecnología impulsa el talento y asegura la productividad. Las apuestas firmes por consolidar las inversiones, la maduración de la IA y el desarrollo de talento reflejan una visión corporativa mucho más madura. De aquí en adelante, la clave será operar con orden, proteger la información y adelantarse al cambio con oportunidad.
Colaborador Invitado
Los CEO en México superan la incertidumbre global con estrategia
El verdadero reto operativo se libra en la disrupción tecnológica y los riesgos asociados a la inteligencia artificial.
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