Colaborador Invitado

El motor que mueve a México

Sin transporte pesado sería imposible mantener el ritmo de la actividad económica del país. Es la columna vertebral, pues hace posible el movimiento de mercancías y personas.

Cada industria en el país mantiene una estrecha integración con la industria de vehículos pesados. La mayoría de las actividades económicas utilizan en algún momento de sus procesos productivos y comerciales a los vehículos de carga y pasaje. De esta forma, la industria automotriz de vehículos pesados trasciende a la fabricación de autobuses, camiones, tractocamiones y motores. Se trata de un ecosistema industrial que impulsa la competitividad nacional, es baluarte del comercio exterior, genera empleos especializados, se nutre de la cadena de suministro, tiene impacto social y sostiene el funcionamiento cotidiano de la economía del país.

La manufactura automotriz representa alrededor del 4 por ciento del Producto Interno Bruto nacional y cerca del 20 por ciento del PIB manufacturero. Dentro de ella, los vehículos pesados destacan por su alto valor agregado, su sofisticación tecnológica y su estrecha integración con las cadenas de suministro de Norteamérica. Esta fortaleza industrial se traduce en una plataforma exportadora de alcance global. Tan solo en 2025, México exportó 113 mil 931 vehículos pesados, de los cuales el 94.2 por ciento tuvo como destino EU.

Esta integración productiva, consolidada bajo el T-MEC, refleja la competitividad de las plantas en el país, y la confianza que existe en la capacidad de la industria mexicana para responder con vehículos producidos en México con los más altos estándares de calidad, innovación y eficiencia.

Pero el verdadero alcance de este sector va mucho más allá de las cifras de producción; los vehículos pesados constituyen la columna vertebral de la economía nacional porque hacen posible el movimiento de mercancías y personas. Aproximadamente el 83 por ciento de la carga terrestre en México se transporta por carretera, mientras que cerca del 71 por ciento del valor del comercio con Estados Unidos utiliza el autotransporte. Además, más del 90 por ciento de los bienes de consumo pasan por un camión en algún punto de su recorrido antes de llegar a hogares, hospitales, escuelas, fábricas, comercios o centros de distribución. En otras palabras, sin transporte pesado sería imposible mantener el ritmo de la actividad económica.

La relevancia de esta industria también se refleja en su capacidad para generar bienestar, pues la cadena automotriz aporta cerca de 200 mil empleos directos e indirectos, muchos de ellos altamente especializados y con elevados niveles de productividad, dando a México una base sólida de competitividad.

México tiene una industria de vehículos pesados que no solo fabrica unidades; construye infraestructura económica, integra cadenas de valor, impulsa la innovación y conecta a millones de personas y empresas. Fortalecer a la industria automotriz de vehículos pesados establecida en México significa fortalecer la capacidad del país para aprovechar las oportunidades del nearshoring, consolidar la integración regional y mantener una plataforma industrial capaz de generar crecimiento, inversión, recaudación y prosperidad compartida. Cada vez que se adquiere un vehículo pesado producido en México, se apoya la inversión, el empleo y el desarrollo social. En una economía cada vez más interconectada, los vehículos pesados impulsan el desarrollo de México.

Rogelio Arzate Tapia

Rogelio Arzate Tapia

Presidente ejecutivo de la Asociación Nacional de Productores de Autobuses, Camiones y Tractocamiones (ANPACT)

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