Colaborador Invitado

La valentía de emprender de las MiPyMEs

Se necesita valentía para emprender en cualquier lugar del mundo. En México, muchas veces, se necesita todavía más.

Vicepresidente de Micro, Pequeñas y Medianas Empresas de COPARMEX.

Pocas personas recuerdan el día exacto en que nació una gran empresa.

Lo que sí suele recordarse es el momento en que alguien decidió arriesgarse.

El día en que abrió un pequeño local. El día en que realizó su primera venta. El día en que invirtió los ahorros de años de trabajo en una idea que nadie podía garantizar que funcionaría. El día en que decidió apostar por sí mismo.

Así comienzan la mayoría de las empresas en México.

No nacen en grandes corporativos ni en salas de consejo. Nacen en una cochera, en una cocina, en un pequeño taller, en una mesa improvisada o en un local rentado con más ilusión que certezas.

Por eso, cada vez que hablamos de las micro, pequeñas y medianas empresas, solemos hablar de cifras. Hablamos de empleo, de productividad, de crecimiento económico. Pero pocas veces hablamos de lo que existe detrás de todo ello: la valentía.

Se necesita valentía para emprender en cualquier lugar del mundo. En México, muchas veces, se necesita todavía más.

Valentía para comenzar desde cero. Para enfrentar la incertidumbre económica. Para competir en mercados cada vez más exigentes. Para adaptarse a nuevas tecnologías. Para cumplir obligaciones fiscales, laborales y regulatorias. Para enfrentar contextos de inseguridad. Para levantarse después de una mala temporada y volver a intentarlo al día siguiente.

Cada 27 de junio se conmemora el Día Internacional de las Microempresas y las Pequeñas y Medianas Empresas. Más que una fecha empresarial, debería ser una oportunidad para reconocer a millones de personas que todos los días toman decisiones difíciles para sacar adelante un proyecto, generar empleo y construir patrimonio para sus familias.

Los datos muestran con claridad la dimensión de ese esfuerzo.

De acuerdo con los Censos Económicos 2024 del INEGI, en México existen más de 5.5 millones de unidades económicas. De ellas, el 98.8% corresponde a micro, pequeñas y medianas empresas. Además, generan el 71.3% del empleo nacional, lo que representa cerca de 20 millones de personas ocupadas. También aportan el 45.8% del valor agregado censal del país.

Sin embargo, el verdadero valor de las MiPyMEs se encuentra en la capacidad de generar movilidad social, crear oportunidades donde antes no existían y fortalecer el tejido económico de miles de comunidades.

Cuando una pequeña empresa crece, se generan empleos, se fortalecen cadenas de proveeduría locales y se crean nuevas oportunidades para otras personas.

Por eso resulta especialmente relevante observar algunos desafíos que persisten. Uno de ellos es el crecimiento de la informalidad. Entre 2018 y 2023, el porcentaje de unidades económicas informales pasó de 62.6% a 64.3%.

Esta realidad limita el acceso al financiamiento, dificulta la incorporación a cadenas productivas más amplias y reduce las posibilidades de crecimiento de miles de negocios con enorme potencial.

Al mismo tiempo, vivimos una etapa de transformación que abre nuevas oportunidades. La digitalización, el comercio electrónico y la inteligencia artificial están modificando la manera de competir, vender y administrar empresas. Lo que hace algunos años parecía reservado para grandes corporaciones hoy puede convertirse en una herramienta accesible para una microempresa.

Esa es precisamente la visión detrás de iniciativas como Crece Mi Negocio, impulsada por COPARMEX para acompañar a miles de empresarios en procesos de capacitación, digitalización y fortalecimiento empresarial. Porque creemos que el talento emprendedor existe en todas las regiones del país; lo que muchas veces hace falta son más herramientas para desarrollarlo.

Este Día Internacional de las MiPyMEs vale la pena recordar que detrás de cada negocio existe una decisión que cambió una vida: la decisión de emprender.

Y mientras existan mexicanas y mexicanos con la valentía de abrir una cortina, encender una máquina, atender a un cliente o comenzar de nuevo después de una dificultad, habrá razones para confiar en el futuro de nuestro país.

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