Colaborador Invitado

Transformación de la banca y mercados de capitales en la era de la IA

La inteligencia artificial (IA) ha dejado de ser un componente exclusivo de la innovación tecnológica para convertirse en un eje estratégico con implicaciones operativas, humanas y éticas.

En los últimos años, la industria de servicios financieros ha atravesado una transformación profunda a nivel global, con una velocidad sin precedentes. En este panorama, la inteligencia artificial (IA) ha dejado de ser un componente exclusivo de la innovación tecnológica para convertirse en un eje estratégico con implicaciones operativas, humanas y éticas.

De acuerdo con el informe KPMG 2025 Banking and Capital Markets CEO Outlook, ocho de cada diez directores generales (CEO) de la banca y mercados de capitales confían en el crecimiento de sus instituciones, incluso en un entorno de elevada incertidumbre económica; sin embargo, este optimismo va de la mano de riesgos estructurales que pueden erosionar el valor generado por la transformación digital.

Al respecto, 86% identifica la ciberseguridad como la principal amenaza para el crecimiento, pues la expansión de canales digitales, las interfaces de programación de aplicaciones (API) abiertas y la automatización masiva han incrementado los puntos de vulnerabilidad, al tiempo que los cibercriminales utilizan herramientas de IA para sofisticar fraudes, crear identidades falsas y vulnerar sistemas de verificación.

El segundo desafío es el capital humano, pues, 78% de las y los CEO de estas industrias reconocen que la escasez de habilidades en IA puede afectar la competitividad de las instituciones. Asimismo, a medida que aumenta la inversión en tecnología (70% planea destinar entre 10% y 20% de su presupuesto anual a la IA) también se vuelve más relevante el factor humano: criterio profesional, supervisión, ética y empatía.

En este contexto, la IA se posiciona como una pieza central del modelo de negocio, capaz de transformar procesos de gestión de riesgos, detección de fraude, experiencia del cliente, sostenibilidad y eficiencia operativa; no obstante, la clave no radica únicamente en su implementación, sino en la solidez de los marcos de gobernanza; es decir, la capacidad de garantizar claridad en los modelos, supervisión humana, mitigación de sesgos y mecanismos efectivos de rendición de cuentas.

Es aquí donde la agenda ambiental, social y de gobierno corporativo (ASG) adquiere relevancia, ya que 60% de las y los CEO afirman que la sostenibilidad ya está integrada en su negocio, y 45% busca alinear los objetivos ASG con la estrategia del negocio, lo que revela que la prioridad ya no radica únicamente en el cumplimiento de estándares de reporte, sino en la comprensión de los riesgos físicos y de transición, y la generación de nuevas oportunidades a través de decisiones de crédito e inversión más informadas.

En este sentido, la IA puede ayudar a acelerar este proceso: tres cuartas partes de las y los CEO (75%) la consideran un habilitador de innovación responsable, y 85% reconoce su potencial para fortalecer los modelos de riesgo climático. Desde la optimización energética de operaciones hasta la identificación de posibles inconsistencias en revelaciones ASG, su capacidad analítica amplía el alcance de la gestión integral del riesgo en la industria.

En conclusión, la integración responsable de la IA puede mejorar la eficiencia operativa, robustecer la gestión de riesgos, fortalecer la estrategia ASG y ofrecer experiencias personalizadas sin comprometer la seguridad y la privacidad. En definitiva, el posicionamiento estratégico de las industrias de banca y mercados de capitales no se definirá por quién adopta tecnología con mayor rapidez, sino por quién logra integrarla con responsabilidad, controles adecuados y visión a largo plazo.

Carlos Fernández

Carlos Fernández

Socio Líder de la Industria de Servicios Financieros de KPMG México

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