Colaborador Invitado

2024: más vale prevenir que lamentar

Con el INE y el TRIFE bajo su control, se pasaría de la ciudanización a la morenización; se marginaría su modernización y se generarían situaciones innecesarias e indeseables.

Óscar Mario Beteta

Para recrearse en el poder, el gobierno y la 4T arman todo lo que necesitan para que, en caso de una eventual pero remotísima derrota, que sería necesariamente por un estrechísimo margen, pueda hacer, “legalmente manejable” el resultado.

Todo cuanto hagan un gobierno y/o un partido para conservar el poder, es legítimo, natural y obligado. Esa, es una práctica que se realiza en todo el mundo. En México, lo hizo el PRI por setenta años y el PAN durante doce. Los priistas lo intentaron al regresar a la Presidencia y Morena está tratando de recrearse a como dé lugar. Es su oportunidad. Es su derecho.

Para tratar de concretar su objetivo, el gobierno ha armado todo el entramado legal, realizado los ajustes institucionales que cree convenientes, nombrado en puestos relevantes a quienes le garantizan firmeza ideológica y continúa en preparación de la base más amplia y sólida que le permita la continuidad no sólo para el siguiente, sino para otros periodos sexenales.

Con independencia de las decisiones que se den en los ámbitos económico, político, social e internacional en los meses por venir, la atención, los esfuerzos y los recursos económicos estarán enfocados, en lo inmediato, a reafirmar los programas asistencialistas, donde se halla la cantera de votos que permite ganar elecciones.

Este potencial, seguramente será desplegado en las elecciones de gobernador en los estados de México y de Coahuila y, previsiblemente, se complementará en 2024 con el debilitamiento del árbitro electoral, que en su momento definirá al candidato ganador de la contienda.

Es en este punto, justamente, donde la 4T actuará con todos los medios a su alcance. Buscará que, a cualquier costo, el INE y el TRIFE, con su “nueva” estructura, “sean capaces legalmente”, de asegurar el triunfo del candidato o candidata de Morena en la contienda presidencial. En el remotísimo caso de perderla, el margen sería tan estrecho que, de acuerdo con especialistas, el resultado sería “manejable”.

Por eso, no es gratuito ni infundado que un considerable número de analistas, académicos, consejeros y exconsejeros electorales y actores políticos prevean, con preocupación, todo tipo de movimientos y estrategias del gobierno y su partido encaminados a minar y minimizar la incómoda autonomía y la probada eficacia de esas instituciones.

En el inicio de esa especie de intento de debilitamiento-cooptación, la visión generalizada es que el gobierno y su partido harán cuanto puedan en los primeros meses de este año para que el proceso de nombramiento de cuatro consejeros y dos magistrados electorales sea a su medida y sus necesidades.

En esa perspectiva, es lógico y esperable que propongan e impulsen a personajes con perfiles que sean totalmente afines, incluso al grado de la incondicionalidad para que, de ocuparse, sean factor decisivo en la declaración del triunfo del abanderado(a) presidencial de Morena.

Otra estrategia, enfocada al mismo propósito, estaría en el despido del 85 por ciento del personal altamente calificado. Con la ocupación y manejo de todas las facultades operativas, administrativas y financieras del INE, Morena podría colocar en los puestos clave a quienes apoyen sus acciones y decisiones.

Con el INE y el TRIFE bajo su control, se pasaría de la ciudanización a la morenización; se marginaría su modernización y se generarían situaciones innecesarias e indeseables.

Ante esa probable realidad, la oposición va a mantener su lucha en las instancias legales contra lo que juzga ventajoso para Morena.

Y más, ayer se reconfiguró en la alianza Va por México con PRI-PAN-PRD, pactando la oportunidad de que el primero designe candidatos a los gobiernos de los estados de México y Coahuila, y el segundo lo haga en 2024 para la Presidencia y la CDMX.

En esta situación, no es remoto que incluso se sume MC y que Morena se vea en la necesidad de anular todo riesgo de derrota bajo la máxima de que, más vale prevenir… que lamentar.

Sotto Voce.– Cuando el gobierno decide apelar a la Razón de Estado para proteger a la sociedad, como es su deber, no hay nada que se le resista. Fue lo que pasó con Ovidio Guzmán López. De seguir en esa línea, muchas cosas mejorarían… Omar Fayad, exgobernador de Hidalgo, ha decidido permanecer más tiempo en Estados Unidos, según algunos de sus allegados, en previsión de lo que pudiera saberse sobre su desempeño, que ya es investigado… Una vez más, el titular de Seguridad Ciudadana de la CDMX, Omar García Harfuch, pone el ejemplo de que cuando se quiere, lo apoyan y lo dejan trabajar, se puede. Ahí están los resultados… y lo que falta.

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