Vivimos inmersos en un sinfín de preocupaciones, el trabajo, la familia, los amigos, el cómo llegar a determinado lugar en el menor tiempo, etcétera. Sin duda esas preocupaciones no tienen importancia si nos detenemos a analizar que, hoy, el “qué comer” forma parte de las preocupaciones principales de los sectores más vulnerables de nuestro país y del mundo.
La Encuesta Nacional de Salud y Nutrición 2021 nos demuestra que, en México nos comparte un dato alarmante, el 60.8 por ciento de los hogares mexicanos padece inseguridad alimentaria, ante esto, es importante no voltear la mirada y enfocarnos a dar soluciones que generen un cambio radical que revire la aguja hacia un acceso “seguro y nutritivo” de alimentos.
Como parte de las soluciones que se han propuesto, la ONU promueve una producción agrícola sostenible y responsable que implicaría la diversificación de los cultivos para mantener suelos sanos y evitar la pérdida de alimentos, desde la cosecha hasta la venta al consumidor.
En este contexto, Saber Nutrir, el programa de responsabilidad social de Grupo Herdez, busca el desarrollo y bienestar de comunidades vulnerables en México, para esto realiza el monitoreo nutricional de los niños de las comunidades y realiza la instalación de proyectos productivos como la instalación de huertos, granjas y proyectos de comercialización, gracias a los cuales las familias pueden acceder a alimentos frescos y con alto valor nutricional.
Pruebas del éxito de este proyecto es que en la zona mazahua la desnutrición pasó del 65 al 54 por ciento entre 2013 y 2021, en este mismo año se apoyó a mil 950 personas en vulnerabilidad alimentaria.
Es necesario tomar la iniciativa desde crear bancos de alimentos en las empresas o programas de voluntariado que acudan a las comunidades más necesitadas a aportar sus conocimientos para mejorar la nutrición y su acceso a comidas más nutritivas.