Colaborador Invitado

La falta de medidas fiscales anti-COVID

No basta con el argumento que el mejor estímulo fiscal es que no se hubieren creado nuevos impuestos, pues de otra manera cómo se reactivará la economía y recuperarán los empleos.

Vicepresidente nacional de Justicia y Asuntos Tributarios de Coparmex

Prácticamente ha existido una constante en esta administración hacendaria federal, la ausencia de medidas para aliviar las cargas fiscales de los contribuyentes, hay una evidente falta de empatía y sensibilidad hacia las empresas, y esto evidentemente derivado del confinamiento exigido o voluntario por el Covid, que ha implicado una caída en el consumo, particularmente en el sector turístico o restaurantero.

Se han perdido millones de empleos formales derivado de la desaparición de muchas empresas, y desde luego que no se han recuperado, el gobierno federal argumenta que sí, pero en realidad muchos de los empleos recuperados son de trabajadores eventuales, y muchos de los nuevos negocios son informales.

En México, solo se concedió un diferimiento del plazo para la presentación de la declaración anual de personas físicas, mientras que en el resto del mundo se aplicaron las medidas de alivio fiscal que sus capacidades económicas les han permitido, entre otras son las siguientes:

• Estímulos a la inversión.

• Estímulos a la generación de empleo nuevo.

• Diferimientos en el pago de los impuestos y cargas de seguridad social.

• Pagos en parcialidades incluso de impuestos retenidos.

• Acelerar los procesos de devolución.

• Reducir cargas regulatorias.

Incluso en nuestro país las cargas regulatorias han sido mayores, como algunos ejemplos básicos, la reforma laboral en materia de outsourcing o el complemento de carta porte, entre otros.

Ciertamente el apoyo fiscal varía considerablemente de un país a otro y ha sido relativamente cuantioso en algunas economías, entre ellas Brasil, Chile y Perú. Sin embargo, el valor final de estas medidas sigue siendo incierto, dada la ejecución definitiva de estos anuncios, así como la posibilidad de ampliar la duración o la cobertura de estas medidas temporales o el anuncio de nuevas medidas de política en los próximos meses. El volumen de las medidas anunciadas oscila entre el 0.5 y el 12 por ciento del PIB. Dado que las medidas específicas empleadas por cada país varían sustancialmente y que existen importantes brechas de información en lo que respecta a la implementación óptima.

No basta, como argumenta el gobierno federal, que el mejor estímulo fiscal es que no se hubieren creado nuevos impuestos o bien no hubiere incrementos significativos de los impuestos actuales, eso es básico, tenemos que ir mucho más allá, pues de otra manera cómo se reactivará la economía y recuperarán los empleos con pago de prestaciones laborales dignos y correctos.

Finalmente, lamentamos que la autoridad fiscal sea complaciente con la informalidad, según el INEGI la informalidad creció en un 14.6 por ciento, lo que implica que casi el 70 por ciento de nuestra economía esté en la informalidad, desde luego el gobierno federal está permitiendo la actividad informal hormiga, porque dice se concentrará en los “grandes informales”, pero la realidad es que no existe una política pública para invitar a la formalidad a todos quienes generan ingresos, nuestra Constitución federal señala claramente que es responsabilidad de TODOS los mexicanos contribuir al gasto público, no solo el 30 por ciento de la economía. Urge reactivar la economía, tomemos decisiones serias y urgentes a la brevedad posible, o esto será una bomba de tiempo. #OpiniónCoparmex

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