Son 96 proyectos inmobiliarios que eligieron el modelo de branded residence para tomar ventaja del momento que vive el real estate turístico de lujo en playas y ciudades de México.
Es una inercia que busca ampliar la rentabilidad de los proyectos, en especial los que integran hotelería y residencias, usos que las 12 cadenas globales de hotelería emplean para expandir territorios.
Lo hacen también las marcas que están fuera del sector hotelero y que en los últimos años, han ampliado su crecimiento ante la alta competitividad que existe por el viajero de lujo que invierte y salvaguarda su fortuna en este tipo de activos.
Savills y Tinsa México by Accumin, han detallado el camino que Thompson, Banyan Tree, Armani Residences, Náutica, The Ritz-Carlton, St- Regis, Aman, Waldorf Astoria, W y Pendry Residences, entre otras siguen en los principales destinos.
En septiembre del año pasado, Tinsa indicó que 75% de los 20 proyectos de residencias de marca que tenía identificados se encontraba en playa con precios de venta 17% arriba de las categorías luxury y high end.
No obstante, el crecimiento exponencial que el mercado mexicano ha experimentado luego de la pandemia es más amplio, en particular con el boom turístico post pandemia.
Esta inercia es el marco que da cabida al Branded Residences Monitor, iniciativa presentada en los últimos días en Ciudad de México (CDMX) y Mérida, que identifica 4,300 unidades confirmadas a desarrollarse en México.Este hub de información liderado por Bernardo Guzmán, Jesús Rodríguez y Luis Castromán busca generar mediante inteligencia de mercado, como lo hizo en España y Portugal, variables clave para el desarrollo del negocio.
Algunas de ellas que definen la evolución del modelo son el financiamiento, la atracción de capital para invertir y el tratamiento fiscal.
La primera aproximación hecha en México, destaca la importancia en captación que existe en Cancún, Los Cabos, Riviera Maya y Riviera Nayarit, todos polos de desarrollo donde las marcas, la arquitectura y otros criterios de sustentabilidad, los criterios ESG, el bienestar y elementos del lifestyle caracterizan los nuevos proyectos.Destaca también la CDMX que concentra 27.4% del pipeline identificado y la participación de nuevos mercados como Oaxaca donde ubica el 10.3% de los proyectos.
Más allá de la estadística, la iniciativa compartió el Libro Blanco de las Branded Residences donde se mencionan distintos criterios que buscan evaluar los aspectos que dirigen la operación del negocio y que son clave para el sano desarrollo del ecosistema.
En él destaca los elementos que explican la complejidad operativa, jurídica y relacional de los proyectos del tipo y cómo la calidad de los productos en su ejecución son el complemento de cada modelo.
Asimismo plantea otros elementos que se convertirán en desafíos para el negocio. Es el caso del rol de la presencia de marca, los ingresos por licencias, el efecto del segmento turismo, la gestión de los activos subidos al pool de rentas en los desarrollos, así como la integridad que les permite mantenerse como refugio de inversión.
Por ello, soportar la operación de propietarios residentes, propietarios inversionistas y la creciente participación que los nómadas de alto poder adquisitivo están teniendo, así como el valor de los second homes y la adopción de los criterios de marca, son aspectos clave que pondrán a prueba el modelo.
En suma, la llegada de este nuevo indicador permitirá entender a fondo otra perspectiva para quienes invierten, desarrollan y adquieren proyectos residenciales de marca.Hacerlo es navegar con mayor conciencia sobre el peso de los ciclos de cada mercado, el crecimiento del lujo y el lifestyle.
Claudia Olguín es periodista y analista en real estate.