Carlos Ruiz Gonzalez

Habilidades y mitos del liderazgo según Warren Bennis

Teniendo —aunque sea— pocas habilidades de liderazgo, estas pueden perfeccionarse y entonces surge un líder.

“El liderazgo es la capacidad

de convertir la visión en realidad”

Warren Bennis (1925-2014)

Warren Bennis es un gran teórico del liderazgo. Bennis, como líder, fue el oficial más joven del ejército en la segunda guerra mundial, estudió con Douglas McGregor (el famoso académico del management, desarrollador de la teoría X y Y) y en los años 70 escribió Líderes, una obra de referencia obligada para quien busca entender el fenómeno del liderazgo. Bennis estudió a diversos líderes exitosos y descubrió algo en común: mostraban dominio en momentos de confusión. En su estudio, encontró cuatro habilidades comunes —y también cinco mitos— que, a continuación, detallo.

1. Manejo de la atención.

Se trata de capturar la atención de la gente. Específicamente, es cuestión de desarrollar una ‘visión’ emotiva, apetecible. Bennis define al liderazgo como “la capacidad de crear una visión irresistible, muy convincente (y de mucho peso); trasladar esa visión en acción…, y mantener la acción hasta lograrla”. Los líderes exitosos crean una visión que sus seguidores no solo creen, sino que asumen como suya. Personalmente, utilizo la película Henry V para exponer temas de visión, específicamente el discurso de Agincourt (antes de la batalla de San Crispín), donde el rey, ante sus soldados cansados y superados por los franceses cinco a uno, es capaz de crear una visión realista, pero audaz que hace que, junto con una estrategia de combate muy bien planteada, sus hombres peleen con bravura y obtengan la victoria. Hicieron suya la visión, la llevaron a cabo y la lograron.

2. Manejo del significado.

Tener una visión de los que se quiere obtener es una cosa, convertirla en acciones exitosas es otra. La segunda habilidad es el manejo del significado, es decir, comunicación. De nada sirve una visión si está en 300 páginas de texto aburrido, o se murmura detrás de un escritorio lleno de papeles. Para Bennis, la comunicación efectiva descansa en el uso de la analogía, metáforas e ilustraciones gráficas intensas, dichas con emoción, confianza, optimismo y esperanza.

Y aquí cito a Catón, el joven que compara a dos grandes oradores (y rivales: Cicerón y Julio Cesar): “Cuando Cicerón hablaba, la gente se maravillaba, cuando Julio César hablaba, la gente se motivaba, actuaba, entraba en acción” Eso es manejo del significado.

3. Manejo de la confianza (Trust, diría Francis Fukuyama).

Bennis describe a esta tercera habilidad del liderazgo como “el pegamento emocional que une a líderes y seguidores”. Aquí cuenta mucho la consistencia de los líderes, que provoca que depositemos nuestra confianza en ellos.

4. Manejo de uno mismo

Los líderes, según Bennis, no presentan un carisma poco creíble y la esencia de su éxito tampoco radica en el manejo del tiempo. El énfasis está en la persistencia —constancia y confianza, diría Carlos Llano—, en el propio auto-conocimiento, en tomar riesgos, en aceptar compromisos y retos, pero, sobre todo, en aprender. Afirma Bennis que “quien aprende, no desdeña, sino hasta busca errores y fracasos, pues de ellos aprende. El problema con el liderazgo son los éxitos prontos. Si no hay adversidad y problemas, no hay oportunidades de aprendizaje”.

Para Bennis, los líderes tienen una autoestima positiva. Lo que él la denomina como “sabiduría emocional”, que se caracteriza por aceptar a las personas como son, enfrentar situaciones de manera realista, tener la capacidad de tratar a todos con cortesía y atención (sabiendo escuchar y comprender), confiar en los demás —aunque conlleve riesgos— y finalmente, la habilidad de hacer las cosas y otorgar aprobación y reconocimiento. Un líder también requiere fortaleza, que le permite acometer y resistir según lo requiera la situación.

Finalmente, Bennis aporta los cinco mitos del liderazgo, que también le valieron reconocimiento como experto en este tema:

1) El liderazgo es una habilidad rara. No es verdad, afirma Bennis, está al alcance de casi todos.

2) Los líderes nacen. Tampoco, teniendo —aunque sea— pocas habilidades de liderazgo, estas pueden perfeccionarse y entonces surge un líder.

3) Los líderes son carismáticos. No; son personas comunes y corrientes que, con ayuda de circunstancias, fortaleza y constancia, aprenden a ser líderes.

4) El liderazgo es solo para quienes están en lo alto de la organización. Para nuestro autor, es para todos los niveles.

5) El liderazgo se trata de control, dirección y manipulación. Al contrario, los líderes ‘alinean’ las energías de otros hacía un objetivo atractivo.

En resumen, afirma Bennis, “se puede aprender a ser líder, cada persona es capaz de volverse líder y contribuir, los líderes pueden ayudar a crear una comunidad humana que, en el largo plazo, hará que haya mejores organizaciones, pues el entorno de la empresa es un gran vehículo para lograr el surgimiento de líderes (en todos los niveles)”.

Profesor Decano del Área de Política de Empresa (Estrategia y Dirección) en el Instituto Panamericano de Alta Dirección de Empresa (IPADE)

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