Están por cumplirse dos años del inicio de operaciones de la refinería Olmeca, en Dos Bocas, Tabasco. La magna obra de infraestructura en el sexenio del expresidente Andrés Manuel López Obrador. El estandarte de la política energética de la llamada Cuarta Transformación.
Pero a pesar de que la refinería de Dos Bocas arrancó con números positivos, con lo que pudo colocarse como una de las principales productoras de petrolíferos en el país, en los últimos meses ha bajado el ritmo. Esto, de acuerdo con los indicadores operativos de Pemex.
En junio, la emblemática refinería logró procesar 141 mil barriles diarios de crudo. Una caída anual de 23 por ciento, y su menor nivel desde agosto de 2025.
De acuerdo con expertos, la operación de Dos Bocas aún no ha podido estabilizarse, debido a que al haber acelerado los trabajos para echarla a andar en 2022, cuando ya arrastraba un retraso de dos años, las plantas que la componen no se han logrado acoplar completamente. Lo que ha dado origen a incidentes diversos que afectan su funcionamiento.
Pero el caso de Dos Bocas no es aislado y refleja una complicada realidad del Sistema Nacional de Refinación, integrado por las siete refinerías que opera Pemex en México, y que durante junio procesaron en conjunto, 1.017 millones barriles diarios de petróleo crudo, una caída de 7.5 por ciento respecto al mismo mes del año pasado, causados en gran parte por una serie de paros programados ante la imposibilidad de elevar los niveles de productividad.
Y es que no se trata de un solo problema el que enfrenta el segmento de refinación en México. Son muchos. El principal es la falta de seguimiento a los grandes planes de modernización que se han implementado desde hace varios sexenios.
En cada gobierno, al menos en los últimos cuatro, se ha prometido lo mismo: rescatar las refinerías, por lo cual se procede a inyectar cantidades estratosféricas de recursos, que simplemente no logran su cometido, y lamentablemente no se refina más, no se produce más, y seguimos dependiendo de los combustibles en el extranjero.
COTEMAR PRIME
Grupo Cotemar recibió la Certificación PRIME Nivel V Estrellas -el nivel más alto del programa- por haber implementado de manera integral las 50 prácticas de gobierno corporativo establecidas por el Programa PRIME. Al cierre de 2025, el programa había certificado a 55 empresas en sus siete años de operación, y para 2026 sus impulsores lanzaron la campaña “+50 Empresas con Certificación PRIME” con la meta de duplicar esa cifra.
La certificación es otorgada por un comité integrado por la Asociación Mexicana de Instituciones Bursátiles (AMIB), el Banco Nacional de Comercio Exterior (Bancomext), la Bolsa Institucional de Valores (BIVA), la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) y Nacional Financiera (Nafin).