Energía con H al Final

Refinería Olmeca, no hay marcha atrás

Los desacuerdos en el gabinete pueden generar daño a los proyectos y objetivos de transformación de la actual administración, como es el caso de la Refinería Olmeca.

Para solucionar los retos que enfrenta el país es indispensable que el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador pueda trabajar de manera coordinada, sin embargo, algunos de los grandes obstáculos de la actual administración han sido por desacuerdos en el gabinete, los cuales, en muchos casos, omiten la repercusión y el daño que pueden generar a los proyectos y objetivos de transformación, como es el caso de la Refinería Olmeca.

Por instrucción presidencial, la ejecución operativa del proyecto insignia de la #4T está a cargo de Rocío Nahle como Secretaría de Energía (Sener), sin embargo, la ejecución presupuestal está a cargo de Octavio Oropeza, director general de Pemex. Ambos guardan gran cercanía con el Presidente y gozan de su plena confianza, pero mientras la primera avanza en el proyecto con resultados semanales, el segundo queda a deber.

El reto no es menor, Pemex enfrenta desafíos de gran magnitud: con una transferencia de recursos federales inédita sólo ha logrado reducir su deuda marginalmente, manteniéndola como la petrolera más endeudada del mundo. En el mismo sentido, no ha encontrado la forma de gestionar su pasivo laboral, lo que tiene hundida la calificación crediticia, y es que apenas esta semana, la petrolera se quedó corta en el levantamiento de capital para intercambiarle deuda a los proveedores, logrando conseguir solo 1,500 de los 2,000 millones de dólares planteados inicialmente, a pesar de haber ofrecido un rendimiento obsceno.

No obstante la compleja situación, sin mencionar el frente de batalla que tiene con el sindicato, al que no ha querido recibir, pese a las pésimas condiciones que vulneran la seguridad de los trabajadores, a menos de un mes de la inauguración de la Refinería Olmeca, Pemex ha obstaculizado el proyecto, manteniendo detenidos los pagos que han afectado a proveedores de todos los tamaños, sobre todo los pequeños, quienes no ven cerca el amanecer, pese a que la obra que abonará a la autosuficiencia en materia de combustibles, está casi terminada.

Por si fuera poco, desde la Dirección Corporativa de Administración y Servicios, a cargo de Manuel Herrería, en colaboración con la Dirección Jurídica, emprendieron sendas auditorías con la sola intención de encontrar cualquier detalle que permita detener los contratos, considerando que esto podría afectar de manera importante el avance de la refinería, a pocas semanas de su inauguración.

Pese a la grilla, el proyecto sigue moviéndose conforme al calendario, y según lo previsto abonará al aumento en la producción de refinados, que por cierto, habría rebasado el millón de barriles diarios durante mayo, colocándolo por segundo mes consecutivo en niveles no vistos desde hace más de 5 años.

No basta con prohibir

Trascendió esta semana el decreto que publicó el Presidente López Obrador para prohibir los vapeadores, o cigarros electrónicos. Una medida que si bien busca proteger a la población de productos que impacten en la salud pública, propicia el riesgo de disparar al cielo el de por sí preocupante mercado negro que atiende a más de 5 millones de usuarios.

En este sentido, quizá el pendiente más preocupante en este contexto, es que el mercado negro abre sus puertas de par en par a jóvenes y niños, poniéndolos aún más en riesgo con productos de dudosa procedencia que no cumplen con ninguna inspección sanitaria.

Por más desagradable y riesgoso que sea el hábito de fumar, lo recomendable aquí es que el Gobierno de México atienda la recomendación que hizo la OMS en julio del año pasado, en la que afirmó que los Sistemas Electrónicos de Administración de Nicotina deben ser regulados por normativas que sigan la línea de reducir el consumo de tabaco a nivel mundial.

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