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Tecnología a favor de la inclusión

La tecnología es una de las mejores herramientas para repensar lo que podemos cambiar y adaptar para brindar una mejor experiencia a las personas con capacidades diferentes.

Ponerte los zapatos es una acción rutinaria que realizamos diariamente sin pensar. Sin embargo, alrededor del 15% de la población mundial sufre de alguna discapacidad, según datos del Banco Mundial. Muchas de estas discapacidades, desde no contar con alguna extremidad, parálisis cerebral, deficiencia visual, entre muchas otras, no permiten a ciertas personas realizar tareas diarias como amarrarse las agujetas o subirse el cierre de una chamarra.

Hace un par de meses, Nike lanzó al mercado el modelo de tenis GO FlyEase, los primeros tenis “manos libres” diseñados para que se puedan poner y quitar sin tener que usar las manos. Nike comentó que una de las razones para crear estos zapatos fue una carta que recibió de un joven con parálisis cerebral contando su historia. Nike no es la única marca que ha usado la tecnología para crear prendas inclusivas. En 2018, Tommy Hilfiger lanzó su línea Adaptive, la cual utiliza la tecnología para modificar partes de las prendas como botones y cierres sustituyéndolos por velcros o imanes dependiendo de necesidades específicas.

También modifica las dimensiones de las piernas o de los brazos para las personas que utilizan prótesis, o que no cuentan con alguna extremidad.

Algunas marcas se han enfocado en crear tapabocas con pantallas transparentes, accesibles para las personas que tienen discapacidades auditivas. Otras han utilizado telas distintas para personas con necesidades motrices y sensoriales. También hay marcas que han empezado a crear prendas con textiles flexibles, térmicos o conectados con sensores que aplican la tecnología directamente en la ropa, poniendo los “wearables” en un nuevo plano en el que una prenda pueda analizar datos para que la persona tenga una mejor experiencia de acuerdo a su necesidad.

Las oportunidades para innovar y crear nuevas soluciones aún son infinitas y la tecnología es una de las mejores herramientas para repensar lo que podemos cambiar y adaptar para brindar una mejor experiencia a las personas con capacidades diferentes. Aún hay mucho que recorrer y el primer punto es reconocer que en cuestión de discapacidades no existe una solución ni ninguna oferta que sea útil para todos, las marcas deben de estar en constante desarrollo para poder ofrecer respuestas personalizadas. Una persona que usa silla de ruedas tiene necesidades distintas a una persona con deficiencia visual, por lo que deben de incorporar distintos puntos de vista y experiencias en el proceso de creación. Las marcas que logren incluir para crear son las que estarán por delante y las que sumarán a un mercado que hoy se estima en 1.7 trillones de dólares anuales.

La autora es experta en Marketing en industria y actualmente colabora desde Londres.

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