Desde San Lázaro

Ómicron, la tumba de Gatell

Con la llegada de la variante Ómicron a México, es cuestión de semanas para que el virus se propague a gran velocidad sin que el gobierno lo impida, comenta Alejo Sánchez Cano.

Está visto que el presidente López Obrador no va a despedir a López Gatell ya que su fiel lacayo ha cumplido al pie de la letra sus indicaciones en torno a no gastar más de lo necesario en la compra de vacunas COVID y de pretender dar la impresión de que la crisis sanitaria y médica causada por el Covid-19 está bajo control.

Lo que es una realidad es que ni el Subsecretario ni su jefe, se librarán del juicio de la historia y por ende del juicio en los tribunales por los crímenes de lesa humanidad que han perpetrado contra los mexicanos.

Subestimar una vez más los contagios de Covid, ahora con la variante Ómnicron como lo hicieron al principio de la pandemia y que a la fecha ha causado más de 600 mil mexicanos, abre la puerta de par en par a que los alcance, tarde que temprano, la justicia.

Mientras que en la capital del país, ante la enorme demanda se agotan las pruebas de detección, el responsable de atender la pandemia la subestima al declarar que si bien es más transmisible que otras cepas, produce menos enfermedad grave por lo que pidió no sobrestimarla.

Al declarar el 28 de diciembre, día de los Santos Inocentes, que en México tan solo hay 42 casos de Ómnicron, Gatell vuelve a dejar testimonio de pretender manipular una realidad que es inocultable: Son miles de enfermos por esta cepa que rápidamente se propala a nivel tal que solo es cuestión de semanas para que se contagie buena parte de la población, misma que más de la mitad carece del cuadro completo de vacunación, entre ellos, niños y adolescentes.

Cierto, los efectos son menos graves particularmente en personas vacunadas, sin embargo este dato no es una regla de oro, ya que han fallecido personas con el cuadro completo de vacunación.

He platicado con varios amigos y familiares cercanos que padecen Covid y todos coinciden en que los síntomas son dolor de cabeza y garganta, congestión nasal y cuerpo cortado y que al paso de una semana, tienden a mejorar.

Ellos, refirieron que tuvieron que buscar en varias farmacias y laboratorios la prueba de Covid, debido a que está agotada.

Se podría decir que desde la última semana de noviembre y la primera de diciembre empezó a propagarse en el país, como reguero de pólvora la nueva variante de Covid, sin que siquiera las autoridades de Salud, reconocieran el problema al alertar a la población; al contrario, la ignoraron con la celebración de eventos masivos, como el acto de conmemoración del tercer año de gobierno de AMLO, en pleno zócalo capitalino.

La Organización Mundial de la Salud ha emitido una alerta de “preocupante” por la rápida expansión de Ómnicron por lo que prácticamente todos los países del mundo han elevado las medidas precautorias para resguardar a su población como aplicar una cuarta dosis de la vacuna, verbigracia, Israel, hasta hacer obligatoria la vacunación.

En México ha prevalecido el criterio de “valemadrismo” por parte del presidente y su escudero López, al soslayar a la nueva variante y tal como ocurrió hace año y medio con el surgimiento del virus, solo le dan atole con el dedo a la gente.

A la fecha han llegado más de 200 millones de dosis del antígeno, sin embargo, solo se ha vacunado a la mitad de la población con el cuadro completo y unos cuantos que ya tienen el refuerzo, entonces en dónde está el resto de las vacunas.

Es menester que la administración de AMLO informe cuantas de estas vacunas se han donado a otros países, particularmente a aquellos que están alineados al Foro de Sao Paulo y cuantas más están en las bodegas del Insabi y de la misma Secretaria de Salud.

Con un titular de esa dependencia desaparecido como es el caso de Jorge Alcocer y con un subsecretario que tiene mucho de perversidad y nada de conocimientos científicos, el virus se propaga a velocidad vertiginosa sin que el gobierno lo impida.

AMLO prefiere dedicarle tiempo y dinero público a un ejercicio que es más para engañabobos como es la revocación de mandato, que en adquirir vacunas de Moderna o BioNTech,Pfizer y no las “patitos” como la china, la rusa y ahora la cubana.


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