El giro a la derecha que ha tomado América Latina luego de las alternancias en varios países parece reflejar bien las identidades político-ideológicas de los electorados en la región.
El estudio Latinobarómetro suele preguntar a la gente cómo se considera políticamente en una escala de izquierda a derecha.
En el estudio de 2026, 22 por ciento de las personas entrevistadas en los 17 países se identificó como de izquierda, 39 por ciento de centro y 28 por ciento de derecha, con un 11 por ciento restante que no dio respuesta.
La mayor proporción es de electores moderados en el centro del espectro ideológico para la región en su conjunto, y de una mayor proporción de derecha que de izquierda.
Por supuesto, hay diferencias por países, pero, en general, el balance actual es favorable a la derecha, lo cual se está reflejando en las urnas.
En 12 de los 17 países, el balance favorece a la derecha sobre la izquierda, destacando El Salvador con una derecha que pesa 37 por ciento y una izquierda de apenas 9 por ciento, lo cual arroja un balance de 28 puntos hacia la derecha.
En otros dos países la distribución es más balanceada, con la derecha y la izquierda representando la misma proporción. Uruguay y Chile entran en este grupo de paridad ideológica.
En otros tres países, la izquierda tiene más presencia que la derecha, grupo en el cual está incluido México junto con Paraguay.
En balance, los electorados de América Latina se identifican más con la derecha que con la izquierda actualmente.
Y, a pesar de que continuamente se habla de polarización, la gran mayoría de los electorados latinoamericanos muestra una mayor proporción de personas en el centro del espectro ideológico que en los extremos.
En ningún caso el centro alcanza a ser mayoritario, llegando a 49 por ciento en Ecuador y a 48 por ciento en Bolivia, pero, en 13 de los 17 países el centro es el espacio más poblado. La mayoría de los países tiene electorados moderados.
En otros casos, el centro es casi tan numeroso como la derecha (Brasil, Venezuela) o casi tan numeroso como la izquierda (Panamá). La República Dominicana es el país que luce más polarizado, con un centro mucho más pequeño que los extremos.
Si se desagregan estas identidades ideológicas por grupos generacionales, se observa que la proporción de izquierdistas es más o menos pareja entre las distintas generaciones en la región en su conjunto, pero las generaciones millennial y centennial o Z son más centristas, mientras que baby boomers y la generación X se inclinan más a la derecha.
Este es un dato importante porque hay quienes piensan que las generaciones jóvenes digitales son las que están empujando la competencia electoral hacia la derecha. Estos datos no lo sustentan del todo, aunque hay que decir que no se trata de la preferencia electoral como tal, sino de identidades ideológicas. Es factible que electorados centristas jóvenes estén optando por candidaturas o programas de derecha, aun sin considerarse de esa ala ideológica.
Espero poder desagregar más esta información, de manera que nos permita ir delineando no solamente retratos de las coaliciones electorales actuales, sino también los significados y contenidos que las etiquetas ideológicas de izquierda y derecha están tomando en la América Latina de hoy.