Las recientes declaraciones de un exingeniero de Google DeepMind han generado una ola de ansiedades sobre los posibles daños que podría provocar la inteligencia artificial (IA).
No fueron declaraciones ligeras, sino que estuvieron cargadas de fatalismo: “La IA tiene el potencial de acabar con todos nosotros”, dijo Bilal Chughtai.
Pero no han sido las únicas; las ansiedades y las advertencias están llenando cada vez más las páginas y las portadas de revistas.
En la encuesta nacional de El Financiero del mes de agosto incluimos unas preguntas sobre el uso y las actitudes de las y los mexicanos hacia la IA.
Podríamos decir que la medición se hizo antes de las declaraciones ya mencionadas, así como de otras preocupaciones que se han manifestado sobre el tema, de manera que podríamos ver más adelante si este tipo de discusión está inculcando entre la sociedad mexicana algún cambio de actitud hacia la IA.
Por lo pronto, veamos qué dice la encuesta.
Al preguntar qué opinión tienen acerca de la inteligencia artificial, 69 por ciento dijo tener una opinión buena o muy buena, mientras que 17 por ciento expresó una opinión mala o muy mala, y otro 14 por ciento no tomó una postura.

De entrada, la IA disfruta de una muy buena imagen entre la sociedad mexicana actualmente, es decir, en agosto, cuando se realizó la encuesta.
Pero, ¿qué tan familiarizados están con la IA? ¿Qué tanto la utilizan?
De acuerdo con el sondeo, solamente 6 por ciento dijo utilizar o consultar mucho la IA, 23 por ciento indicó usarla o consultarle algo, y una mayoría de 71 por ciento expresó usarla poco (34%) o nada (37%).
Estos dos datos arrojan un contraste muy interesante: el uso de la IA es bajo, pero la opinión positiva es proporcionalmente muy alta. La IA goza hasta ahora de una reputación favorable en México, aunque su alcance en usuarios y consultas es todavía relativamente bajo.
Según la encuesta, lo que más se utiliza de la IA es ChatGPT. Me sorprendió un poco ver que un 46 por ciento dijo haberlo usado en algún momento, pero luego, con el trend de fotos ochenteras en Facebook, me percaté de que sí es factible.
Gemini y MetaAI se usan un poco menos, pero alcanzan 31 por ciento de menciones cada una, mientras que Claude y Grok no pasan de un 3 por ciento de usuarios en el sondeo.
Como sería de esperarse, el uso de la IA es mucho más común entre las personas más jóvenes, particularmente entre los que tienen entre 18 y 30 años de edad, la generación Z.
Entre millennials, el uso es significativamente menor, pero es todavía más bajo entre la generación X y los baby boomers.
Digamos que, de acuerdo con la encuesta, la generación Z es la principal usuaria de la IA, y la que tiene la imagen más positiva de la IA: 89 por ciento de opiniones favorables entre los también llamados centennials.
La encuesta indica que la escolaridad también incide en el uso de la IA: entre personas con estudios universitarios, una quinta parte usa mucho la IA y poco más de la mitad la usa algo.
Entre los segmentos con menores niveles de escolaridad, la proporción de quienes la usan mucho no llega a más de 3 por ciento. Esto significa que la IA es, por el momento, un ámbito principalmente, por no decir casi exclusivo, de universitarios.
Pero la pregunta que quizás tenga mayor relevancia en estos días de ansiedades ante la IA es la siguiente: “¿A usted el creciente uso de la inteligencia artificial le entusiasma o le preocupa?”.
El 58 por ciento de las personas consultadas dijo estar entusiasmada, y 36 por ciento preocupada por la IA.
De nuevo, los más entusiasmados son los jóvenes, y los más preocupados, los mayores.
Quizás no sea el fraseo idóneo para ver posibles efectos de las crecientes declaraciones de alerta, pero es un buen comienzo. Y lo que nos dicen estos datos es que la IA no solo tiene una imagen positiva en el país, sino que hay optimismo y expectativas favorables sobre su desarrollo.
Esperemos a una próxima encuesta para volver a revisar el asunto y ver si el fatalismo de algunos ante la IA logra reducir el entusiasmo mostrado hasta ahora en México.