Senador de la República

¿Recesión o alarmismo?

La disminución trimestral del PIB que se ha observado no debe alarmarnos, pues atiende a ligeras contracciones que son posibles de corregir.

En el pasado cierre de año se registró una reducción trimestral del 0.1 por ciento del PIB, a lo que varios medios de comunicación decidieron llamarle una ‘recesión técnica’, pues la economía nacional presentó contracciones durante dos trimestres seguidos. Esta situación fue la oportunidad para que explotaran contra del manejo macroeconómico del actual gobierno, sin embargo, es necesario hacer un análisis más exhaustivo de lo que en realidad está pasando en nuestro país.

Para comenzar, debemos observar que las remesas enviadas por nuestros paisanos migrantes tuvieron un récord histórico, al sumar en 2021 un total de 51 mil 594 millones de dólares, lo que representó un aumento de 27.06 por ciento respecto a 2020, esto, después de que en el último mes de 2021 se recibieron 4 mil 760 millones de dólares.

Además, a inicios de 2022 la creación de empleo formal tuvo un aumento histórico, registrando sus mejores niveles de los últimos 10 años, lo que se tradujo en la creación de 142 mil 271 nuevos empleos; así, el número de trabajadores asegurados se ubicó en 20 millones 762 mil.

Las estrategias de combate a la evasión fiscal y del aumento de la eficiencia recaudatoria, permitieron ingresos tributarios extras por 33 mil 774 millones de pesos, debido a una recaudación histórica en el IVA e ISR.

Derivado de las políticas de austeridad republicana, tenemos como resultado finanzas públicas sanas, resultado del combate a la corrupción, además de una buena estabilidad macroeconómica que toma en cuenta indicadores como el empleo, el nivel de precios, el consumo interno, la estabilidad en la capacidad de pago de los agentes y el nivel de producción. Y no solamente el PIB.

Para hablar de recesión, se debe cumplir con tres factores claves: profundidad, duración y difusión, actualmente sólo tenemos duración. La disminución trimestral del PIB que se ha observado durante estos trimestres no debe alarmarnos, pues atiende a ligeras contracciones que son posibles de corregir a través de políticas económicas, el gasto público y otros recursos, los cuales se han venido manejado muy bien.

Analizando lo anterior, podemos concluir que la recesión no es técnica, sino más bien mediática, cuyo objetivo es generar caos y alarmar a la población.

Son notables los esfuerzos que se han impulsado desde el Senado de la República. Es una prioridad del grupo parlamentario de Morena, bajo el liderazgo del senador Ricardo Monreal Ávila, legislar con el objetivo de mantener la estabilidad económica del país.

Estamos seguros de que se llevarán a buen puerto estas turbulencias desencadenadas por la desaceleración mundial generalizada, provocada por la pandemia del COVID-19.

El autor es senador de la República por la LXIV Legislatura.

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