Esta semana debutó en el Nasdaq Coinbase, la mayor plataforma de negociación de criptomonedas en Estados Unidos. En los últimos 12 meses se han realizado de manera exitosa OPIs (Oferta Pública Inicial) de empresas como Roblox, Aribnb o Bumble. El 2020 fue un año histórico, también en términos de ofertas públicas, ya que se logró la mayor actividad de captación de capital en Estados Unidos.
El mercado de capitales de Estados Unidos representa más del 200 por ciento de su PIB; en una economía semejante a la mexicana como el caso de Brasil, este número desciende al 49 por ciento, y en México es de tan sólo el 30 por ciento. Nuestro mercado es incipiente, inclusive teniendo una segunda bolsa de valores. El año récord en términos de ofertas públicas fue el 2013 con 15 empresas listadas, bajo la perspectiva del Mexican Moment.
¿A qué se deberá el modesto tamaño de nuestro mercado de capitales; porqué pese a las diversas iniciativas que se han puesto en marcha, no se logra avanzar? La explicación es multifactorial.
Por el lado de la oferta, la gran mayoría de las empresas son familiares y realmente pocas quieren compartir información al mercado por diferentes temas, entre ellos, de competencia. Una empresa pública tiene la obligación de dar a conocer sus resultados de manera trimestral y ser parte del escrutinio del gran público inversionista. Adicionalmente, tiene que adoptar las mejores prácticas de gobierno corporativo, y convertirse en empresas institucionales, lo que incluye la integración de consejos de administración funcionales con la designación de consejeros independientes y órganos de control, como los comités de auditoría. Dejar a un lado la toma de decisiones de manera unilateral, que generalmente reside en una sola persona.
Del lado de la demanda, el ahorro en nuestro país es incipiente. Al margen de la limitada capacidad de la población para invertir, muchas veces, los participantes han tomado al mercado de capitales como una casa de apuestas, un casino, sin hacer ex ante un análisis riguroso para la toma de decisiones de inversión. Una parte de la demanda de estos instrumentos se ha tornado altamente especulativos, por lo que las empresas han encontrado resistencia para entrar al mercado de capitales. No hay suficiente apetito que pudiera sostener la demanda por estos papeles en el largo plazo. El ahorro es destinado en su mayoría a instrumentos tan simples como un pagaré bancario. Diversas instituciones financieras muestran un aumento moderado en el número de cuentas, lo que hace suponer que la demanda para invertir en el mercado es limitada. También, vale la pena señalar que hay poca educación financiera.
Una razón adicional, son los elevados costos regulatorios para poder acceder al mercado, en especial para las empresas pequeñas y medianas.
Para ilustrar un poco la dimensión del mercado mexicano, una de las emisoras más operadas es América Móvil, cuyo valor de capitalización es de 47 mil millones de dólares y en México se operan diariamente 36 millones de dólares. Al tomar en consideración una empresa del mismo tamaño, medida por su valor de mercado, tal como EBay, ésta se opera 12 veces más. Adicionalmente, la operatividad en días feriados de Estados Unidos cae de manera considerable, a cerca de un tercio del monto promedio operado, lo que sugiere que los inversionistas extranjeros dominan la bolsa mexicana más que los locales. La profundidad del mercado es muy limitada.
Por otro lado, el mercado mexicano de renta variable se ha convertido en uno “extranjero”, donde la mitad de las operaciones que se realizan diariamente, son empresas extranjeras a las que se accede a través del Sistema Internacional de Cotizaciones (SIC).
En México debería ser una prioridad detonar el crecimiento de la pequeña y mediana empresa. Indiscutiblemente una manera de hacerlo, es a través de los mercados de capitales. Esta es una asignatura pendiente en la presente administración que ayudaría al crecimiento económico del país.