Mis Finanzas y Coaching

Tu año financiero empieza en octubre

La respuesta inmediata sería el primero de enero; sin embargo, cuando llegan los ingresos ya tienen destino y poco se puede hacer.

¿En qué momento comienza un año financiero? La respuesta inmediata sería el primero de enero; sin embargo, cuando llegan los ingresos ya tienen destino y poco se puede hacer. Hay seguros por renovar, colegiaturas comprometidas, créditos en curso, vacaciones reservadas y cargos de compras decembrinas que seguirán apareciendo en la tarjeta.

Enero nos da la sensación de renovación. Hacemos propósitos y pensamos que podremos reorganizar nuestras finanzas desde cero. El problema es que el calendario cambia en una noche, mientras los compromisos económicos vienen tiempo atrás.

Por eso, octubre puede ser un mejor momento para planear el 2027. Todavía hay tiempo para observar cómo podría venir el próximo año, definir prioridades y evitar decisiones de último momento que reduzcan nuestro margen de maniobra.

En las finanzas personales solemos equivocarnos. Primero gastamos, contratamos o apartamos y después tratamos de acomodar todo dentro del ingreso disponible. Cada decisión puede parecer razonable por separado, pero juntas dejan poco espacio para lo que sigue.

Preparar desde octubre el año siguiente empieza por estimar tus ingresos. Revisa si esperas algún aumento, bono, jubilación, cambio de trabajo o variación en tus entradas. Si trabajas por tu cuenta, considera tus temporadas altas y bajas. Conviene asumir una expectativa prudente, porque comprometer dinero incierto puede llevarte a contar con recursos que quizá nunca lleguen.

Después, ubica los gastos conocidos. Ahí están las mensualidades, colegiaturas, seguros, impuestos, mantenimiento de la vivienda o del automóvil, servicios médicos y cualquier obligación periódica. Luego elige los objetivos relevantes para 2027. Tal vez quieras viajar, reducir una deuda, cambiar de automóvil, estudiar, incrementar tus inversiones o fortalecer el fondo de emergencia. Difícilmente todos tendrán la misma prioridad; algunos deseos tendrán que esperar o ajustarse.

También deja espacio para los riesgos previsibles. Un presupuesto demasiado apretado funciona mientras todo sucede conforme a lo esperado. Una reparación, un gasto médico o una reducción temporal del ingreso puede desordenarlo todo.

El año no empieza desde cero, pero puede comenzar con varias decisiones ya tomadas.

¿Cuáles son tus propósitos financieros para el 2027? Coméntame en LinkedIn, Instagram, o X y sígueme en el podcast “Dinero y Felicidad”, en Spotify, Apple Podcast, entre otros.

Alberto Tovar

Alberto Tovar

Economista, especializado en negocios y finanzas personales; certificado como coach de vida y equipos. Actualmente es el Director Regional de la Zona Norte de El Financiero. Ofrece conferencias, consultoría y coaching a organizaciones diversas.

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