Aunque no negó las desapariciones, el haber descalificado el informe del Comité contra la Desaparición Forzada (CED) de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), sobre la persistencia de este delito, hizo que Roberto Velasco no consiguiera la unanimidad de votos durante su ratificación como secretario de Relaciones Exteriores.
Su nombramiento en el Senado se dio con 81 votos a favor de Morena, Partido del Trabajo, Partido Verde Ecologista de México y Movimiento Ciudadano, y 30 en contra del Partido Acción Nacional y el Partido Revolucionario Institucional.
Al comparecer, de forma previa, en la Comisión de Relaciones Exteriores, Velasco hizo referencia al informe del CED y afirmó que el “ser críticos o exigentes de una mayor calidad no es desconocer su legitimidad”.
Tampoco se niegan las desapariciones: “Bajo ninguna circunstancia negamos el dolor de las familias (...) Las madres buscadoras, los colectivos tienen nuestra empatía y compromiso de seguir trabajando”.
Sin embargo, dijo, “vamos a seguir exigiendo al sistema de Naciones Unidas calidad en su trabajo y que se tomen en cuenta avances de los últimos años en la materia”.
En conferencia posterior, el canciller comentó que se dialogará con los países antes de que el tema llegue a la Asamblea General.
En la discusión en el pleno, Francisco Ramírez Acuña, senador del PAN, resaltó que “lo que está en juego no es un debate técnico, sino la credibilidad del Estado mexicano frente a la comunidad internacional, y más importante aún, frente a las víctimas”.
Previamente –en entrevista– Ricardo Anaya, coordinador parlamentario del PAN, afirmó que Velasco ya como encargado de la Cancillería calificó el informe como “sesgado”.
“Tiene la desfachatez de decir que sí hay desaparecidos, pero que no hay desaparición forzada porque nada tiene que ver el gobierno.
“Les voy a dar algunos casos: Martín Trinidad Martínez, Esteban Heriberto, ambos policías del gobierno de Morena, vinculados a proceso por desaparición forzada”.
Agregó el caso de Hernán Bermúdez, exsecretario de Seguridad de Tabasco, a quien no solo se procesó por delincuencia organizada, sino que recientemente se le imputó desaparición forzada.
Alejandro Moreno, del PRI, coincidió en que no es una cuestión personal, pero, aunque el canciller tuvo acercamiento previo con las bancadas, también es claro que como subsecretario para América del Norte tampoco logró una reunión de la presidenta con su homólogo de Estados Unidos.
“No es que, si nos invitó un buen café, le vamos a dar el voto de confianza... Aquí no hay temas personales o de cariños, esto es un tema de responsabilidad con México”.
Gerardo Fernández Noroña, de Morena, consideró que la oposición cae en “el colmo de la desvergüenza, que venga a decir que están preocupados cuando sus gobiernos fueron generadores de esta herida abierta”.
Alejandra Barrales, vicecoordinadora de Movimiento Ciudadano, dio crédito al perfil del funcionario, pero pidió que la secretaría esté “más activa” dentro de las negociaciones del Tratado Comercial con Estados Unidos y Canadá.
El canciller expresó que aún se trabaja en el documento para que México participe en la demanda contra el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) por la muerte de 14 mexicanos detenidos, como amigo de la Corte. “Se está preparando por el equipo de protección consular y jurídico... Estamos seguros de que se va a aceptar por la Corte”.
Además, se sigue a la espera del análisis forense del último caso, de José Guadalupe Ramos, en el centro de San Bernardino; sin embargo, compartió que el gobierno de Estados Unidos “ha transmitido que se va a realizar una investigación”.







