La secretaria de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), Rosa Icela Rodríguez, aseveró que el gobierno de Andrés Manuel López Obrador ataca las causas que generan la violencia y que la frase del mandatario “Abrazos, no balazos” no significa que la administración esté cruzada de brazos.
La funcionaria respondió así a una encendida intervención de la senadora panista Lilly Téllez durante su comparecencia en la Cámara alta.
Rodríguez Velázquez aseguró que sí es bueno aspirar a que en el país haya más abrazos y menos balazos, pero que el objetivo es trabajo de todos.
‘’Aspiramos a una sociedad más fraterna. La paz se construye con abrazos, con más cordialidad, con más civilidad, con más hermandad’', expresó.
Expuso que la autollamada Cuarta Transformación no llegó al poder para obtener la victoria en una guerra, sino a ganar la paz.
Reconoce aumento de feminicidios en 2021
La funcionaria declaró que de enero a agosto de 2021 el número de feminicidios en el país aumentó 11.9%, pero lo atribuyó a la homologación de su clasificación a nivel nacional, pues antes se registraban como homicidios dolosos o culposos.
“De cualquier manera ante esta lamentable situación, como primera mujer al frente de la seguridad del país, estoy comprometida contra la violencia, contra las mujeres y de manera prioritaria de la violencia feminicida”, dijo.
Indicó que la dependencia a su cargo seguirá judicializando y colaborando para que aumente el número de carpetas de investigación de este delito: “No toleraremos que los crímenes que afectan en mayor medida a las mujeres, niñas y niños queden en la impunidad”.
“La 4T entregó la plaza al crimen organizado”
Durante su intervención, Lilly Téllez aseveró que Rosa Icela Rodríguez defiende una ocurrencia presentada como política de Estado y resumida en una frase “tan simplona como perversa: Abrazos, no balazos”.
Aseguró que millones de mexicanos creyeron que esa frase tenía un objetivo, como el de lograr un país con más fraternidad y menos balaceras, pero que esa expresión es la proclamación del compromiso de la Cuarta Transformación con el crimen organizado.
“Es la declaración abierta del sometimiento de la fuerza pública a las fuerzas de las mafias”, declaró.
Afirmó que la Cuarta Transformación formalizó públicamente la unión entre el poder político y el poder del crimen organizado, y que la frase implica ese acuerdo que reitera entre líneas el presidente en los eventos oficiales.
“Abrazos, no balazos es equivalente a una aleación de incompetencia, cobardía y falta de humanidad”, sostuvo.
Declaró que en los últimos dos años México se mantiene como el país con más violencia homicida a nivel mundial, y que de las 10 ciudades más violentas del mundo, siete son mexicanas.
Dijo que en los tres primeros años de la administración de López Obrador se duplicaron las cifras de muertos respecto al mismo periodo del Gobierno de Enrique Peña Nieto, y se triplicaron frente a la primera mitad de la gestión de Felipe Calderón.
Sostuvo que en la primera mitad del actual Gobierno fueron asesinadas 10 mujeres cada día, mataron a 43 periodistas y 68 activistas y defensores de derechos humanos.
“En los hechos los ciudadanos ponen a los muertos, y ustedes solo ponen palabras”, lanzó.
Afirmó que la reunión de seguridad que sostiene el Gobierno todos los días sirve “para tomar café y despertar bien, pero es inútil para disminuir la violencia”.
La legisladora reprochó a la funcionaria la actitud pasiva de la Guardia Nacional frente al crimen organizado.
“La Guardia Nacional es el grupo de edecanes más caro que ha tenido este país”, aseguró.
Declaró que las prendas y las estrellas no significan nada si quienes las visten no tienen carácter para defender a los ciudadanos.
“Abrazos, no balazos es la cínica confesión de que la 4T entregó la plaza a cambio de quedarse con el poder político. Tanta era su ambición que doblaron las manos frente al crimen organizado”, señaló.






