El Ejército de Estados Unidos anunció este miércoles que comenzará a sancionar y separar del servicio a los soldados que se nieguen a ser vacunados contra el COVID-19.
De acuerdo con un comunicado emitido por la secretaria del Ejército, Christine Wormuth, los comandantes deben iniciar procedimientos de separación administrativa involuntaria contra todo soldado que rechace la orden de vacunación contra el COVID-19 y no tenga una solicitud de exención aprobada o pendiente.
La orden será aplicada a los soldados regulares del ejército, alos soldados del componente de reserva que sirven en servicio activo del Título 10 y a los cadetes.
“Los soldados no vacunados representan un riesgo para la fuerza y ponen en peligro la preparación. Comenzaremos procedimientos de separación involuntaria para los soldados que rechacen la orden de vacunación y no estén pendientes de una decisión final sobre una exención”, comentó la secretaria del Ejército, Christine Wormuth.
Por otra parte, los soldados no vacunados que hayan solicitado una exención médica o no puedan hacerlo por adaptaciones religiosas, estarán exentos de manera temporal del requisito de vacunación, mientras se revisan sus solicitudes.
Para los soldados a los que se les nieguen sus solicitudes de exención médica o adaptación religiosa tendrán siete días calendario a partir del aviso de negación para vacunarse o presentar una apelación a la autoridad.
Hasta el 26 de enero, los comandantes del Ejército relevaron de su función a seis líderes regulares del Ejército, incluyendo dos comandantes de batallón. Además han emitido 3073 reprimendas por escrito a los soldados por rechazar la orden de vacunación.
El jueves pasado, la Infantería de Marina informó que dio de baja a 103 soldados hasta ahora por negarse a recibir la vacuna.
La Fuerza Aérea dijo que 27 de sus miembros también fueron dados de baja por incumplir el mandato.






