Esta semana, la agenda mediática ha estado muy orientada “al regreso” de Xochitl Gálvez. A partir del cierre del discurso que pronunció en su cierre de pre campaña, las redes y algunos medios afines y no, se han ocupado de comentar de manera positiva y negativamente lo dicho y ocurrido en el evento.
El domingo pasado, la candidata del frente mostró interés por debatir con Claudia Sheinbaum, le planteó preguntas directas e incisivas, lanzó retos y asumió un muy claro papel de retadora. Bien por ella, y por nosotros los ciudadanos, porque lo que se espera en una competencia es justamente eso.
Más allá de que haya sido un evento buen electoral, y de que se articuló una bien armada operación mediática, queda la idea de que se podría re avivar el interés por la campaña que comenzará en marzo y que al parecer será intensa.
Desde su posición de retadora, Xochitl confrontará a su adversaria con cuestionamientos sobre los resultados que han dado los gobiernos de MORENA, tanto del presidente López Obrador como en todos los gobiernos estatales. También hará críticas a las políticas públicas implementadas, a las omisiones cometidas y arreciará los señalamientos sobre la corrupción.
Sin embargo, eso podrá no ser suficiente para convencer a los electores que están ante la duda de si Xochitl lo haría mejor que Claudia. Sin duda estaremos ante una especie de referéndum en el que quienes se han beneficiado o siguen confiando en los gobiernos emanados de MORENA sigan votando por éstos.
Por otro lado, la candidata del frente también será sometida a una serie de señalamientos sobre los líderes de los partidos que la postulan, los resultados de los gobiernos panistas y priistas y eventualmente sobre sus resultados como jefa delegacional o funcionaria en el gobierno de Fox o su papel en el senado.
El llamado retorno de Xochitl no es otra que cosa que el anuncio de que sí tendremos una intensa batalla de palabras, posturas y posicionamientos en los que tanto ella como Claudia deberán hacer uso de sus capacidades intelectuales, de personalidad y de su carisma.
México transita en medio de una polarización en la que los grupos de indecisos y switchers cobran gran importancia para la definición de quien será quien encabece el próximo gobierno federal.
Finalmente, el arribo del diputado Jorge Álvarez Máynez, como candidato de MC dará un toque interesante a la contienda, ya que es el único hombre de la competencia y es 23 años más joven que ellas. Su desempeño en la campaña quizá quede como un dato anecdótico.
El retorno de Xochil es tener la posibilidad de ver una campaña interesante de la que esperamos no ver insultos y agresiones y sí inteligencia en las propuestas, pasión en la campaña y comunicación de alto nivel.
Bienvenida la competencia.