La incertidumbre se define como la falta de certeza o predictibilidad de un evento o de una situación futura. Es la ausencia de información completa o conocimiento preciso sobre los resultados o consecuencias de una acción o evento.
La incertidumbre implica un grado de desconocimiento sobre cómo evolucionarán las circunstancias y cuáles serán las variables clave en juego.
En general, la gestión eficaz de la incertidumbre implica tener la capacidad de tomar decisiones en un contexto donde no se puede eliminar por completo la falta de certeza. En el proceso electoral que ha iniciado en México, la incertidumbre que experimentan diversos segmentos de la población es muy alta, lo que los mantiene indecisos respecto a qué candidato elegir el dia de la votación.
Para los electores y partidos políticos, por ejemplo, aún persiste la duda de si la elección será solo entre Claudia y Xóchitl o si habrá más candidatos que se registren. Hay diversos motivos de incertidumbre y aquí repasaremos algunos de ellos.
Pueden presentarse eventos inesperados, escándalos, cambios en la coyuntura económica o una crisis sociale que influya en la percepción de los votantes y generar incertidumbre sobre cómo estos eventos afectarán el resultado electoral.
La incertidumbre también se alimenta resp ecto al porcentaje de participación ciudadana. Si bien hay antecedentes de elecciones pasadas, cada elección es diferente por lo que no está claro en este momento cuánta gente saldrá a votar.
Las estrategias de campaña y la efectividad de las mismas también son factores inciertos. No se puede prever completamente cómo responderá la población a las campañas publicitarias, debates y mensajes políticos.
Aunque las encuestas intentan medir la intención de voto, siempre existe un margen de error. En este respecto, desafortunadamente ha crecido el número de “encuestas” que se publican y lejos de informar generan mayor incertidumbre ya que sus propósitos justamente son hacer propaganda y no informar con objetividad.
Algunas personas deciden en el último momento, lo que agrega un componente de incertidumbre, ya que estas decisiones pueden influir de manera importante en el resultado final.
Una vez concluido el día de la elección la incertidumbre estará presente en las reacciones y comportamientos postelectorales, incluyendo protestas, disputas legales y aceptación de los resultados por parte de los candidatos perdedores.
Si bien la incertidumbre afecta la toma de decisiones y afecta el estado de ánimo de la población, es tarea de los actores políticos (gobiernos, organismos electorales, candidatos y partidos, entre otros) fortalecer la confianza en las instituciones políticas, hacer comunicación abierta y honesta, involucrar activamente a la ciudadanía en el proceso político, fortalecer las instituciones políticas y gubernamentales, mantener un diálogo abierto y constante con líderes de diferentes sectores, incluyendo empresarial, social y académico.
¿Será posible?